Un erróneo “no” donde debió decir “nos” alteró drásticamente el sentido de la entrega de esta columna el pasado sábado.
Al advertirlo no pude evitar pensar en el poder del lenguaje como instrumento para transformar o crear realidades así como moldear conductas y pensamiento.
“Daños colaterales” son llamados los muertos civiles de las guerras; la política dominicana ha convertido en “ayudas” los salarios que favorecen a las personas que no desempeñan ninguna función en el Estado cuando pertenecen a las clases bajas y en “asesorías” cuando pertenecen a las clases medias o altas.
Conforme el Producto Nacional Bruto Per Cápita, toda la población dominicana tiene ingresos anuales por más de 150 mil pesos. Pseudo realidades comunicativas.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)