Hay empresas que han construido una historia exitosa sobre la base del respeto a la dignidad individual, como obra de líderes no sólo laboralmente visionarios y capaces sino humanamente sabios.
Algunas experiencias aportan un importante aprendizaje para incorporar en el diario vivir. Thomas Watson, por ejemplo, quien fuera exitoso presidente de la IBM, se conducía como un absoluto caballero frente a sus empleados.
Procuraba que se sintieran justamente tratados y se cuidaba de criticar en medida razonable, nunca desproporcionada pues “para ser un buen líder tenemos que actuar con delicado equilibrio, presionando hasta cierto punto, un poco más allá de lo que presiona la mayoría pero sin llegar a ser considerado como un explotador”.
Comentarios (0)