Los dominicanos tendemos a hablar alto, rasgo que no debe avergonzarnos. Está vinculado a nuestra identidad. Pero que no se nos vaya la mano; se juzga a la gente por cómo habla, también.
Que una persona hable muy fuerte está entre las cosas que más irrita a los demás al escuchar a alguien, conforme señala la autora mexicana Gaby Vargas, basada en estudios de opinión.
Esto, porque quien así habla da la impresión de que se quiere hacer notar, la persona llama la atención pero en una forma negativa.
También irrita la gente que siente que llama la atención al hablar en tono muy bajo.
Lo saludable es “hablar con convicción y contenido” evitando afectaciones.
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Comentarios (1)
Otra cosa, el que habla normalmente alto, es porque es sordo para si. Ahora el que habla alto en forma dramatica para meter miedo en un pendejo. por eso es que le rompen la cara.