Para sacar de su aturdimiento a algún u otro iluso que soñara una República Dominicana de todos tratados igual por la ley, bastan las argumentaciones del padre del cancelado sargento de la policía Josué Mota, en ese momento preso en Operaciones Especiales y quien niega haber sido custodia de Frederick Medina Abud, cuando defendía la causa de su hijo en una reciente entrevista televisiva: “Soy un simple chofer de carro público, no tengo apellidos, sólo crie a mi hijo con valores cristianos; tengo preocupación de que sea un chivo expiatorio o que le hagan algo, nuestras instituciones no son confiables; no quería que él fuera policía, a mí me detuvieron y golpearon una vez injustamente”.
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