La caminata mundial por el agua, auspiciada en el país por el Banco Popular y distintas entidades, magníficamente coincidió con el inicio de las lluvias que todo el territorio nacional anhelaba.
Los miles de dominicanos que aportaron y marcharon motivados por el compromiso ambientalista y la solidaridad hacia aquellos que padecen las graves consecuencias de la falta de acceso a agua potable, dieron un hermoso ejemplo de amor por la humanidad. Todos los demás estamos convidados a multiplicar el esfuerzo.
Es lastimoso que, afectados como estuvimos hasta el domingo por un déficit de agua de 70% debido a la sequía y cuando movimientos ambientalistas de distintos lugares se unían en otro esfuerzo por crear concienciación sobre el uso racional del recurso, cierta gente insensible regara jardines o llenara piscinas. En casa hasta el fin de semana pasado el césped languidecía.
Pero resplandecía –orgullosa- mi conciencia. Sin ninguna modestia.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)