En Brasil llaman a orinar en la bañera –la orina es inocua- para disminuir el número de descargas del excusado, como medio de ahorro de agua. La crudeza de la medida enfatiza la seriedad del tema del uso racional del recurso.
En tanto, parecemos los dominicanos fuera de este mundo por nuestra pertinaz cultura de dispendio. En medio de un llamado a ahorrar agua por la sequía, se riegan jardines o lavan carros y casas de manera despreocupada.
Si se trata de energía, ni altos precios de los combustibles nos hacen más austeros. Como si la preservación ambiental nada tuviera que ver con este país, somos poco afectos siquiera a reciclar papel. Elogiamos la capacidad de ahorro de asiáticos o europeos, pero nosotros nada que ver.
Valioso aporte la campaña de incentivo al ahorro auspiciada por el Banco Popular, tiene que ver con nuestra propia subsistencia como nación.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)