Ciertas lecciones sólo se aprenden tras experiencias infaustas.
De salir vencedora en el combate al narcotráfico, una guerra ya anticipada terrible y descarnada, la nación dominicana habrá de salir fortalecida en lo institucional y en lo relativo a la visión ética general.
Compelidos a ser más cautelosos en cuanto a los intereses de nuestros hijos, quienes se convierten en nuestros vecinos o a quienes aceptamos en nuestro círculo, valoraremos el ser más que el tener.
Evitaremos dejarnos deslumbrar fácilmente por la fastuosidad hedonista inherente al dinero mal habido.
El narcotráfico obligará a los políticos serios, los comprometidos con la salud del Estado, a unirse para aplicar fórmulas llamadas a poner fin al sistema clientelar.
Baninter hizo su parte hacia un país más transparente y que demostró que podía castigar el crimen de cuello blanco.
El narcotráfico habrá de hacer la suya pero, hasta tanto, las lágrimas serán de sangre.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)