Viene la Navidad, el doble sueldo está a la vuelta de la esquina.
El espíritu festivo criollo se torna más palpable; la gente quiere empezar a desentenderse de problemas y disfrutar estos días con alegría y esperanza.
De alguna manera todos estamos obligados a dejarnos contagiar por el optimismo y sentirnos positivos en cuanto al futuro que demarca cada nuevo año.
En esa tesitura pretendo hacer mis aportes, tomo prestadas ideas de una de mis obras de cabecera, relativas a situaciones que provocan tensión y cómo prevenirlas, por ejemplo, en lo concerniente a las metas: “Cuando las metas están mal planteadas y los esfuerzos por alcanzarlas se dispersan. Las metas pueden ser tan ambiguas que resultan irrealizables. El manejo efectivo de la tensión identifica metas específicas y formula un plan decisivo de acción para alcanzarlas”.
Objetivos de vida más realistas y alcanzables nos significan paz interior.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)