Haciendo honor a la tradicional máxima de que no es noticia que un perro muerda a un hombre pero sí que un hombre muerda a un perro, en el país es novedad mediática que un ganador del lotto se manifieste dispuesto a preservar su cotidianidad.
Es el caso del señor Modesto Núñez López, ciudadano que se declara opuesto al derroche y afirma seguirá como empleado del Banco Agrícola hasta tanto planifique qué hacer tras ganarse 35 millones.
La postura no es nada común; como apuntara Hoentik en El Pueblo Dominicano, más típico del dominicano es gastarse en domingo el producto de la semana.
Años atrás, una empleada doméstica me contaba cómo su marido, también ganador del gordo, la abandonó por una mujer más joven y al poco tiempo había perdido el dinero en juergas y apuestas.
“Ahora me busca, pero ya no lo quiero”, expresaba. Cuestión de formación y de valores.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)