Es en sábados cuando los salones de belleza desarrollan su jornada más intensa, como día de la semana que tradicionalmente el grueso de las dominicanas dedica a los menesteres de arreglo del cabello, uñas y otros relacionados con la estética personal, como forma de prepararse para el fin de semana o iniciar la semana laboral pulcramente presentadas.
Era desolador el ambiente del salón del sector capitaleño de Los Ríos ese séptimo día en la tarde.
“No hay luz y la planta se dañó”, decían las inactivas peluqueras, desanimadas y cubiertas por la oscuridad del local, a cuanta dama asomaba a la puerta en procura de servicios.
La tragedia de la crisis eléctrica se lleva el pan de la mesa del montón de dominicanos que labora en pequeñas y medianas empresas; se pregunta una si alguna vez llegará a cuantificarse el atraso social representado en esta insuperable falta de electricidad.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)