Aproximadamente el 55% de todo lo que exportamos va destinado a los Estados Unidos, por consiguiente el comportamiento de nuestras exportaciones a dicho mercado permite tener un claro panorama de cómo vamos. Las noticias para este año 2011 son buenas.
El Departamento de Comercio de los Estados Unidos publicó recientemente sus cifras oficiales al mes de agosto. Las exportaciones dominicanas en lo que va del año han crecido un 13% con relación al mismo período del año anterior.
Los seis principales renglones de exportación: equipos médicos, joyería, equipos eléctricos, confecciones textiles, cigarros y calzados, crecieron a un ritmo promedio del 7%. Esto es importante, pues son renglones producidos por nuestras zonas francas, las cuales habían tenido limitaciones de crecimiento en años anteriores.
El renglón de textiles sigue arrojando cifras azules, el crecimiento de los calzados fue de un 23% y las joyerías un 16%. Con estos tres competimos directamente con China, la cual ha visto aumentar sus costos de mano de obra, así como una ligera apreciación de su moneda. Coincidencialmente en estos tres productos los Estados Unidos tienen altos aranceles, por lo cual el DR-CAFTA nos brinda una ventaja comparativa frente a terceros países, incluyendo India y otros países del sureste asiático.
Entre los productos exportados que crecieron a tasas de dos dígitos se encuentran las bebidas alcohólicas con un 12%, los vegetales y tubérculos con un 34%, las frutas un 23%, las preparaciones de vegetales y frutas un 13%, las preparaciones de cereales un 17%, papel y cartón un 25%, así como los productos de hierro y acero que aumentaron significativamente. Es decir, un amplio espectro: zonas francas, manufactura local, productos agrícolas y productos agroindustriales.
Sin embargo, en la misma medida que aumentaron nuestras exportaciones, aumentaron nuestras importaciones provenientes de los Estados Unidos. Durante este período crecieron un 19%, lo que deterioró nuestro déficit comercial. Los aumentos de precios de los bienes básicos han jugado un rol, así como las importaciones de productos a base de petróleo que aumentaron un 85%. Si descontamos este último, el crecimiento de las importaciones fue de un 10%. Por consiguiente, si bien las exportaciones dominicanas están brillando, la demanda de productos estadounidenses tiene un ritmo aún mayor, lo cual nos debe motivar como país a seguir trabajando para fomentar nuestros sectores exportadores.
La focalización en la competitividad y el incremento de las exportaciones es una tarea constante, las cuales deben ser reconocidas como prioridades nacionales.
El autor es economista
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)