La proclamación de Danilo Medina nos ofrece elementos para decir que se derrumban varios mitos, que Medina definió con claridad su personalidad política y que traza la línea de una campaña electoral basada en contenidos y propuestas.
Los mitos que se derrumban son:
1) que entre Fernández y Medina hay una rivalidad insalvable. Tanto en lo simbólico -abrazos y levantamiento de manos-, como en el contenido del discurso hay evidencias de que ambos líderes trabajarán por el triunfo del PLD. Sostuvo Medina: "Esta proclamación es la consolidación del proyecto político del PLD, que hasta el 16 de agosto del próximo año tiene un nombre: Leonel Fernández, y después del 16 tendrá otro: Danilo Medina".
2) que Medina no daría continuidad a lo que ha sido su canto de batalla: "Continuar lo que está bien, corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se hizo". Sí, reiteró su consigna y sostuvo: "Compañero Leonel, líder y presidente de nuestro partido: me comprometo a continuar y mejorar su obra de gobierno". Y
3) que no tiene las energías para hacer valer su propuesta. Dijo con energía: "Yo llegaré a la presidencia con el corazón en las manos para nuestros hermanos más pobres, pero con el látigo para los deshonestos. Nadie puede ver en mi espíritu profundamente democrático ningún signo de debilidad". Más adelante agregó: "Quiero construir mi propio estilo de gobernar. Óiganme bien: voy a construir mi propio estilo de gobernar".
Sentó la pauta para un proceso electoral limpio y perfiló el modelo económico que desea, sin negar el actual, pero sugiriendo la forma de cambiarlo: "Estoy convencido de que el turismo será la locomotora del desarrollo dominicano, arrastrará el comercio, el transporte, la agropecuaria, las pymes y finalmente la industria. Y dará al pueblo trabajador una mejor fuente de ingresos".
Definió el tema del empleo como la mejor forma de lograr salir de la pobreza y perfiló la gran alianza social por que aboga: "Con los trabajadores, los productores agropecuarios, los campesinos y agricultores, las asociaciones comunitarias, las juntas de vecinos y todas las organizaciones de base de la sociedad, para generar al menos 400,000 puestos de trabajo dignos y solidarios".
Con gran energía declaró la guerra a criminalidad y feminicidio: "Lucharemos por el aumento de las penas contra el sicariato, los crímenes violentos mediante el uso de armas de fuego y el feminicidio. Al crimen le vamos a dar por los pies, por las manos, por la cabeza, hasta arrancarle corazón y entrañas". Hizo un llamado a la juventud, a la participación y a desterrar el pesimismo: "Levanten los corazones". Intenso y respetuoso, reiteró su campaña de los últimos dos años y dio cabida a la memoria contra olvido.
Ojalá su propuesta sea respondida en los mismos términos por la oposición y las organizaciones civiles la asuman como bandera de lucha en caso de que triunfe Medina.
Ramón Tejada Holguín es ciudadano
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