El siempre recordado padre Dubert nos expresaba que todo profesional tenía una deuda con la sociedad, pues en términos generales era un ser privilegiado. Abogaba por lo que denominó “banco de horas”, donde cada graduado debía entregar parte de su tiempo a favor de una obra que beneficiara al bien común. “Pedro, es un egoísmo inaceptable quedarse a un lado del camino, viendo indiferente tantas injusticias y penurias, cuando con un poco de esfuerzo se puede ayudar mucho a la gente, a la comunidad”, me decía el sacerdote.
Recuerdo que en las reuniones de jóvenes nos pedía que participáramos en instituciones a las que pudiéramos aportar, tal vez inspirado en aquella frase de Martí de que nuestro verdadero deber es estar allí donde somos útiles. “No vivir para ser servidos, sino para servir”, pregonaba Dubert, con su voz de trueno y su inquieto caminar. Esa ha sido una de las mayores enseñazas de mi vida. La he tratado de cumplir, con mis altas y bajas.
Ahora ese “banco de horas” lo dedico al ajedrez, en mi condición de presidente de la Federación Dominicana de Ajedrez. Es un hermoso complemento de la abogacía. Y es como dirigente deportivo que les invito a visitar la PUCMM en Santiago donde se celebra el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Ajedrez, (Zonal 2.3), con la participación de los mejores ajedrecistas del área, representando 9 países.
Finalizará el próximo domingo. Se juega en los salones TEP, frente a la Parroquia Nuestra Señora de la Anunciación. Es dedicado al mejor ejemplo de virtud que ha dado el deporte dominicano, el fenecido Roque Napoleón Muñoz, expresidente de la Federación Dominicana de Ajedrez y del Comité Olímpico Dominicano. Allí tendremos la oportunidad de ver a los grandes maestros de Cuba Leinier Domínguez (el mejor de América Latina y uno de los mejores del mundo) y a Lázaro Bruzón, el segundo mejor de nuestra América mestiza.
También están los grandes maestros Ramón Mateo y Manuel León Hoyos, de Dominicana y México, respectivamente. Completan los Maestros Internacionales Lisandro Muñoz, Sergio Barrientos, David Arenas, Wilson Lorenzana, Héctor Leyva y Jomo Peterson, de Dominicana, Colombia, Colombia, El Salvador y Jamaica, respectivamente; junto con los Maestros FIDE Adan Mazara, Martin Del Castilho y Keon Cabraril, de Dominicana, Barbados y Trinidad, respectivamente.
En estos días la Ciudad Corazón es la capital del ajedrez en nuestro continente. No pierdan la oportunidad de observar a esos talentos, que estudian cinco y seis horas al día para mantener su juego con calidad. Gracias a Dios, cada vez que organizo un torneo de ajedrez en cualquier parte del país, pienso que cumplo con lo que Dubert reclamaba: servir a los demás.
Pedro Domínguez Brito es abogado
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