Introducción
He de confesar que las graduaciones universitarias, aunque parezcan largas y tediosas, a mí siempre me parecen interesantes por los datos que me ofrecen, por las reflexiones que me permiten hacer y, por tanto, por las enseñanzas que me dejaron.
Hoy comparto con ustedes datos, reflexiones y enseñanzas en torno a la 83º Graduación Ordinaria de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) en su campus de Santiago, acontecida el 29 de enero de 2011.
1.- DATOS
He aquí 8 datos de dicha Graduación, que enseñan e invitan a pensar:
a) El total de graduados ascendió a 838; con ellos son ya 59,599 los que obtienen títulos de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra en sus 49 años de existencia.
b) El total de graduados de primer grado fueron 523 (un 62.41%); los de postgrado 186 (22.20%); y técnicos, salidos de su Centro de Tecnología y Educación permanente, 129 (15.39%).
c) Las Facultades de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra son cuatro. Helas aquí con los graduados en cada una de ellas en la graduación que reseñamos: Facultad de las Ciencias de la Salud, 52 (un 6.21%); Facultad de Ciencias de la Ingeniería, 166 (un 19.81%); Facultad de Ciencias y Humanidades, 29 (un 3.46%); Facultad de Ciencias Sociales y Administrativas, 276 (un 32.93%).
d) Si miramos los graduados en detalle por sexo, constatamos lo siguiente: 468 son mujeres (un 55.85%); 370 son hombres (un 44.15%).
e) Notamos que de los graduados y graduadas 51 eran de nacionalidad haitiana.
f) Con honores se graduaron 98; de ellos mujeres, 73; y hombres, 25.
g) Cabe destacar que la Primera Graduación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra del año es en el mes de enero. Y ahora el sábado más cercano a la misma, debido al cambio de feriado de dicho 26. Fue escogida esta fecha justamente en honor al Padre de la Patria, porque, según las palabras del rector magnífico, monseñor Agripino Núñez Collado, “la mejor manera de honrar a Juan Pablo Duarte es entregar a la Patria profesionales preparados”.
h) El 40% de los graduados costeó sus estudios con crédito educativo, un 25% de ellos mediante el programa ad hoc de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y un 15% con aportes de entidades y familia.
2.- LA INVOCACIÓN
La invocación para dar gracias a Dios y presentarle peticiones estuvo a cargo de quien suscribe este artículo.
Quise dar gracias a Dios, porque una Graduación significa un grado, un peldaño que se sube en la escalera de la vida, una meta, un éxito que se alcanza. Agradecemos los esfuerzos que se han hecho para lograr ese grado de ascenso, como también la participación de las personas que lo han hecho posible. Entre esos esfuerzos hay que incluir la acción de Dios, por supuesto, y la presencia continua de su Persona.
Recordé cómo para ser profesional, para alcanzar un grado, hay que pasar muchos exámenes, pero que los grados a alcanzar en la vida y los exámenes no terminan con los de la profesión universitaria. Mañana mismo, al día siguiente de la graduación, deberán empezar a pasar el examen de sus profesiones ante las exigencias del mundo, probando si están bien capacitados o no. A este seguirán otros muchos exámenes más para alcanzar otras especializaciones, grados o metas, a lo largo de sus años.
Todavía habrá un gran examen final: el de toda la vida. Será sobre el amor: “al atardecer de la vida seremos examinados en el amor”. Recordé, también, cómo el juramento hecho en una graduación profesional versa sobre el amor, ya que en la toma de juramento responderán: “Sí, juramos servir a la sociedad, a la verdad y a la ciencia, con el corazón puro y voluntad firme”. Así en este acto solemne juran servir, que es una de las acciones clave del amor. No dicen: “Juramos enriquecernos con nuestras profesiones”, sino “Juramos servir, juramos amar”.
Pedí en mi invocación a Dios que pudieran seguir pasando los exámenes futuros para que pudieran seguir alcanzando otros éxitos, otros grados.
3.- PALABRAS DEL RECTOR
Monseñor Agripino Núñez Collado, Rector de la Pontificia Universidad Católica Madre Maestra, después de proclamar su deseo de que el feriado de Duarte vuelva al mismo 26 de enero, dirigió a los nuevos profesionales la siguiente exhortación:
“Ustedes asisten hoy a la culminación de una etapa de aprendizaje que los coloca en un peldaño más de su proceso de formación y, al mismo tiempo, al inicio de una nueva fase en la que pasarán a formar parte activa de la dinámica social de desarrollo.
EI profesional de hoy se enfrenta a grandes y nuevos desafíos. Parte de su responsabilidad, en las distintas posiciones en que ejerzan su respectivas profesiones, debe orientarse a la creación de un ambiente de equidad, de justicia y de esperanza que posibilite la convivencia pacífica y contribuya al bienestar de la gente y al logro de una vida humana digna.
Es momento de mirar hacia delante, de crear el futuro que deseamos, sabiendo que los grandes avances experimentados en todos los órdenes del saber y en el ámbito de tecnología, exigen asimismo grandes respuestas y mayores compromisos, pero teniendo siempre presente nuestra dimensión humana y espiritual”.
4.- DISCURSO DE ORDEN
El discurso de orden, en la graduación que reseñamos, estuvo a cargo de la Lic. Stella León de Fernández, egresada de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y actual Vicepresidente de Asuntos Corporativos del Grupo León Jimenes.
La disertante, en dicho Discurso, supo unir de manera armoniosa testimonios, hechos y reflexiones, logrando un conjunto de ideas motivantes que fueron escuchadas con mucha atención por todos los presentes y aplaudidas con entusiasmo por los graduandos.
Voy a citar ahora, como una muestra del mismo, sólo los párrafos iniciales:
“Me siento agradecida y honrada por la oportunidad de dirigirme a esta audiencia, y aun más por ser esta alta casa de estudios mi primera y querida Alma Máter; y precisamente su campus de Santiago, mi ciudad natal, donde estuve como alumna en sus aulas y donde hace algunos años lucí orgullosamente una toga de graduada como lo hacen ustedes hoy en señal de un ciclo que concluye.
Conozco y recuerdo con regocijo lo que este día representa, de manera que puedo imaginarme cómo se sienten ustedes hoy. Esta ocasión representa el resultado de un gran esfuerzo, el logro de una meta importante, y a la vez marca el inicio de algo nuevo en sus vidas.
Verse como profesionales, es algo que habrán soñado muchas veces, y les toca construirlo enteramente a ustedes, no es una asignatura futura que alguien les tenga preparada con un contenido determinado y una metodología a seguir. He ahí entonces un desafío todavía más crucial, que puede intimidarlos, pero que resulta estimulante a todas luces.
La vida es una posibilidad que se nos brinda y hay que salir a su encuentro. Cuando al escritor español Antonio Gala le preguntaron sobre el sentido de la vida, él respondió: “Estamos aquí. Somos una centella que cruza el anchísimo pecho de la noche… ¿Porqué no brillar mientras dure el brillo y ser estrella? Así, los veo a ustedes y me emociono de pensar en tanto potencial de esplendor ante mis ojos.
Este mismo autor escribió un artículo muy especial, en el que compara la vida con buffet servido en el medio del jardín.
Donde se nos brinda manjares de todo tipo y es preciso elegir. Nos dice que “hay que estar en el jardín a la hora del bufé, que es siempre ésta. No hay que evocar jardines y bufés ya pasados, ni abandonarse a los que nos traerá el día de mañana, ni comparar los nuestros con los de otros. Es necesario estar con el propio corazón en la propia casa y en el momento exacto…”
5.- PALABRAS A NOMBRE DE LOS GRADUANDOS
Igualmente brillantes y aplaudidas con entusiasmo fueron las palabras a nombre de los graduandos, por parte de la Ingenieria Industrial Kenia María Peña Sahdalá.
Cito solamente su primero y últimos párrafos:
“Quiero en primer lugar agradecer el honor que me ha conferido esta Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra al designarme como representante de la promoción en esta ceremonia de graduación. Es una distinción que habré de recordar para toda la vida. Igualmente, agradezco a Dios haberme concedido el privilegio de graduarme en un grupo tan notable y sobresaliente.
Hoy salimos a la calle, hoy salimos al mundo de los negocios, hoy salimos a ejercer nuestras respectivas profesiones. Es nuestra responsabilidad contribuir a iluminar el panorama político y social del país, es nuestro deber continuar lo que Jesús nos invitó a ser hace dos mil años:
LUZ DEL MUNDO Y SAL DE LA TIERRA.Contribuyamos definitivamente a la revolución de la educación, a la revolución de la transparencia, a la revolución de la eficiencia y a la revolución final de nuestra institucionalización como nación. Nuestro Pueblo y nuestra Universidad no esperan menos de nosotros; y nosotros NO vamos a defraudarlos NUNCA”.
CONCLUSIÓN: CERTIFICO: que mi artículo “En torno a una graduación” recoge hechos y palabras de la 83º graduación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra en el Campus de Santiago, pudiendo encontrar los discursos completos en www.pucmm.edu.do
DOY FE, en Santiago de los Caballeros, el día 31 de enero del año del Señor 2011.
† Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio es el arzobispo de Santiago
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