Sábado, 04 de febrero de 2012 | 1:53 am

A propósito de la Restauración

Sábado 21 de Agosto de 2010 Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio
Imprimir PDF
(0 votos)
AddThis Social Bookmark Button
INTRODUCCIÓN

Valentía. La gesta de la Restauración devolvió la independencia nacional.Voy a transcribir las reflexiones ofrecidas en la Homilía que tuve el 16 de agosto 2010, en el Te Deum con motivo del 147 Aniversario de la Restauración de la Independencia de la República.

Estaban presentes autoridades nacionales, regionales, provinciales y municipales de Santiago: el presidente de la Comisión Nacional de Efémerides Patrias, la señora gobernadora, el nuevo alcalde, la vicealcaldesa, miembros del cabildo, los jefes regionales de la Policía Nacional y del Ejército, altos oficiales de esos cuerpos, otras autoridades y líderes civiles, gran número de fieles y varios sacerdotes y diáconos.

Me propuse tocar tres puntos:

1. La Restauración, un tema bíblico
“En este primer punto quiero referirme a las lecturas bíblicas. Ellas nos tocan el tema de la Restauración. Es un tema muy bíblico y humano. Todos los años damos una mirada a la Restauración,  ya que nuestra experiencia de la Patria nos enseña a volver la mirada a esta temática tan importante.

Así, en la primera, encontramos la experiencia de Israel. Isaías, 12, 1-6 recoge las vivencias del pueblo de Israel, que fue deportado y llevado cautivo a Babilonia.  Habla de cómo Dios es fuente de salvación y liberación. Setenta años después de que ese mismo pueblo quedó totalmente hundido, alcanza su restauración, vuelve a su patria. Es una experiencia semejante a la nuestra. También fuimos, en cierto sentido, “deportados”, cuando fuimos “anexados” a una nación extranjera y luego restauramos la independencia. De manera que la experiencia del Israel bíblico ilumina en este día la experiencia dominicana.

En nuestra cultura tenemos hondas raíces cristianas, pues las Escrituras bíblicas nos han guidado y enseñado a través del tiempo. Por eso no hemos de extrañarnos  de que nuestros símbolos patrios, la Bandera, el Escudo, la Cruz, nuestro lema, tengan una referencia explícita a Dios, a la cruz y al Evangelio. Nuestra matriz cultural es fundamentalmente cristiana y por eso tan humana.

El Salmo 125, a su vez, recoge el cántico que iban entonando los hombres y mujeres cuando volvían restaurados a su patria.  Ese es también nuestro canto:   Al ir iban llorando (deportados o anexados), al volver, vuelven cantando (la Restauración).

El Evangelio (Juan 2, 13-25), por su parte, nos toca la temática del Jesucristo que restaura. De Él se decía, de manera calumniosa, que iba a destruir el Templo de Jerusalén. Pero no era así. Jesús no destruye nada positivo.

Él tomó esa acusación contra Él y la convirtió en parábola. Dijo: destruyan este templo y yo lo resucitaré, lo restauraré;  pero no habló del templo de Jerusalén, sino de su propio cuerpo. Y así Él fue destruido, fue crucificado. Se pensaba que con su muerte se moriría todo. Pretendieron no solamente su muerte física, sino sobre todo, su muerte moral e histórica.

Por eso Jesucristo tiene como un tema clave de su Evangelio “la salvación”.  A veces se reduce la palabra “salvación” a la “salvación de los pecados y la vida eterna”. No es así:  la salvación es temporal también. Así, “restaurar” es “salvar”.

Hoy celebramos un capítulo de salvación en la historia de la República Dominicana; un capítulo de restauración. Por eso esta temática de la restauración es tan humana y tan cristiana, porque forma parte de nuestra realidad y de la enseñanza bíblica.

Celebramos, ciertamente la Restauración pasada, pero ustedes saben que el pasado siempre nos llama a pensar en el presente.

No podemos aplaudir nuestras gestas pasadas, sin hacer una reflexión relacionada con el presente. Por eso cada año los dominicanos también pensamos en las restauraciones presentes, las que tenemos aun pendientes.

2. Restaurar el respeto

Permítanme invitarles a que piensen en muchas restauraciones que podríamos tener hoy.  De todas ellas, me voy a fijar sólo en tres y las voy a centrar en el respeto.

Restaurar el respeto a la ley.  La ley es un acuerdo que firman todos los pueblos para construir su convivencia y fraternidad. Debemos tenerlo en cuenta. El respeto a nuestra Constitución es el respeto al acuerdo fundamental, que hemos firmado y asumido todos los dominicanos.

Respeto a las leyes, respeto impostergable. Necesitamos restauradores que nos devuelvan ese inmenso respeto a la ley. Todos nos quejamos de los desórdenes, pero empecemos, cada uno de nosotros, a cumplir las leyes, empecemos por las pequeñas normas.

No pensemos solamente en la gran espada restauradora de Gregorio Luperón, pensemos también en todos esos dominicanos que colaboraron con la Restauración, con otras pequeñas obras y acciones.

Restaurar el respeto a la vida. Así los restauradores murieron para que los dominicanos tengamos vida. ¡Cómo se ha perdido el sentido del valor de una vida! La violencia nos invade. Urge restaurar el respeto a la vida.

Restaurar el respeto a los valores. Valga decir restaurar el respeto a la justicia, a los derechos humanos, a la honestidad, al amor fraterno, a la familia.

3. Fe, esperanza y caridad En el cristianismo hay tres virtudes muy importantes, divinas y humanas a la vez: la fe, la esperanza y la caridad.

Cuando pensamos en la Restauración, hemos de decir que los hombres que hace 147 años lucharon por la Restauración, eran gente de fe. Tuvieron fe en la República Dominicana.

Ellos creían que nuestro país era viable, que podía salir adelante.
Santana, tal vez en un acto de buena voluntad, al pensar que podríamos ser invadidos de nuevo por Haití, no tuvo la fe suficiente en que el país podía salir adelante.

Consideró que todo podía perderse. La fe de estos hombres y mujeres nos invita a tener fe, a pensar en la fe actual en la Patria. Ellos invitan a creer que los dominicanos podemos seguir hacia delante.

Hay tantas noticias negativas, aparecen por todas partes, pero a pesar de esto, en estos momentos y en todos los momentos, debemos creer siempre en la República Dominicana. No nos sintamos cansados.

Pensemos igual que nuestros restauradores pasados: teniendo graves problemas y dificultades, no se pusieron a llorar y a decir lo mal que se sentían. Se pusieron a hacer, a realizar la obra que debían hacer. No se quedaron lamentando. Tuvieron fe en el destino de los dominicanos, en el destino de Santiago,  en  los de esta región del Cibao.

b) Esta fiesta también nos habla de esperanza. Ellos lograron su meta, alcanzaron la Restauración. Y puedo decir que no eran perfectos. Luperón y todos los de la Restauración eran hombres y mujeres con sus imperfecciones, pero hicieron lo debido en su momento. También nosotros con nuestras limitaciones  y cualidades tenemos las mismas oportunidades en el momento actual. Vivamos la esperanza de que podemos seguir hacia adelante.

Esta fiesta nos habla de la fe y de la esperanza. Y la fe y la esperanza encierran la firme seguridad de alcanzar lo que nos proponemos, lo que aún no vemos.

c) Finalmente, esta fiesta nos habla de amor. Estos hombres y mujeres amaron la Patria, amaron la libertad, amaron nuestra Nación. El amor implica sacrificio. Cuántos de ellos sacrificaron sus vidas. Algunos murieron, otros no. Pero no se puede negar que amaron hasta derramar su sangre.

Por eso, el amor a la Patria, el amor al País, es uno de los grandes amores que deben tener en la vida.

Me gusta recordar que todos los hombres y mujeres del pasado, que no amaron al país, se quedaron en la sombra del olvido,  son  cenizas de la Patria.

Sólo los que tienen fe en la República Dominicana,  los que esperan que podemos seguir adelante y aman la República Dominicana, son recordados. Por eso dentro de nuestras posibilidades renovemos nuestra fe, nuestra esperanza, nuestro amor.

d) Perdimos un día la Independencia, por las razones que fueran, pero el pueblo dominicano no se quedó lamentando en ese momento, sino que despertó.

Estos hombres y mujeres pusieron en pie al país. Cuántas veces pensamos que estamos peores que en el pasado, pero no es así, mis queridos santiagueros, no es así, queridos dominicanos, hemos avanzado. Nos faltan muchas cosas por hacer, pero no podemos decir que el país es igual que en 1863.

Mucho hemos crecido, mucho hemos avanzado. Y se lo debemos a esos hombres y mujeres  que tuvieron fe en este país,  mantuvieron la esperanza y lo amaron. Precisamente  por eso hoy estamos reunidos. Por eso los recordamos. No están muertos, viven por sus hechos. Por eso debemos aplaudir su fe, esperanza y amor, virtudes o valores éstos, que pusieron al servicio de la República Dominicana”.

CONCLUSIÓN:


CERTIFICO que mi homilía, titulada “A Propósito de la Restauración”, corresponde a la que pronuncié el 16 de agosto 2010, en la Parroquia Santuario de la Altagracia, en presencia de autoridades y cientos de fieles, y transmitida por televisión, radio e internet.

DOY FE, en Santiago de los Caballeros, a los 20 días del mes de agosto del año del Señor 2010.
† Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio es el arzobispo de Santiago

Comentarios (1)

carmelina
eso me parese bien
Name *
Enviar comentario
Cancelar
Escribir Comentario
Blogs.ElCaribe.com.do se reserva el derecho de no publicar comentarios que contengan palabras no apropiadas y/o frases denigrantes por razones de raza, sexo, religion entre otras.
Nombre

Comentario

(Número máximo de caracteres permitidos: 500)
Le restan caracteres.
Enviar comentario
Última actualización el Viernes 20 de Agosto de 2010
 

ARCHIVO | MONS. RAMON B. DE LA ROSA Y CARPIO

► 2011 (41) 2010 (49) ► 2009 (20)

ULTIMAS COMENTADAS

Buscar solución | teo dominguez ha comentado: "la solucion es votar por hipol..."
Margarita Cedeño | teo dominguez ha comentado: "dejalos tranquilos, que el sum..."
Claraboyas | juan carlos lorenzo ha comentado: "Me encanto esta sección todas..."
Muerte de las Mirabal motivó el fin del terror | SILVIA GABRIELA MIRABAL ha comentado: "EL SABER DEL VIL ASESINATO D..."
De bienales e instalaciones | el mismo del otro dia ha comentado: "estoy completamente de acuerdo..."
¿Cuál revolución democrática? | teo dominguez ha comentado: "te sacaste la lotto, pues en m..."
Inseguridad | Angel Romero ha comentado: "Extendiendo el tema de la inse..."
Un código de bárbaros | Oliver Brito ha comentado: "Los siete años de vigencia de..."
Carta a Sonia Pierre | Viterbo De Los Santos ha comentado: "Excelente!..."
Un código de bárbaros | Mario Pérez ha comentado: "Es importante y urgente que de..."
inicio/Articulistas/Mons._Ramón_B._de_la_Rosa_y_Carpio/A_propósito_de_la_Restauración