INTRODUCCIÓN
El cántico nuevo es un cántico personal entonado por el profeta, la heroína, el rey, el salmista, el hombre y la mujer de a pie, de ayer y de hoy.
En el cántico nuevo se unen la poesía y la realidad, la vivencia humana y la divina, la historia personal y la comunitaria.
Los cánticos nuevos recogen los hechos de la vida, grandes o pequeños, y los cantan como acontecimientos portentosos y maravillosos, donde Dios se hace palpable en las obras de los seres humanos.
En el cántico nuevo un dato de la vida se torna poema y el poema se hace cotidiano, manejable, como la vida misma.
“La expresión cántico nuevo es esencialmente bíblica, de carácter litúrgico: canto de alabanza a Dios. En el Antiguo Testamento figura en el Libro de Isaías (Is 42,10), en el Libro de Judit (Jdt 16,13) y en seis salmos del Salterio (32,3; 39,4; 95,1; 97,1; 143,9; 149,1). En el Nuevo Testamento figura en el libro del Apocalipsis (Ap 5,9; 14,3).
En los libros del Antiguo Testamento esa expresión tiene un hermoso y profundo sentido poético, litúrgico, moral y teológico: una alabanza entonada solemnemente a Dios en reconocimiento a su inmenso poder creador y salvador, y en agradecimiento a su amor fiel, providente y misericordioso.
Cántico alegre y triunfal, de profunda confianza en Dios, es un verdadero himno a la alegría y a la esperanza por la acción salvadora de Dios y, a la vez, es una invitación a las criaturas para que le respondan con un cántico nuevo que sea una acción nueva.
En el Nuevo Testamento, en el Libro del Apocalipsis, la expresión adquiere una dimensión escatológica-apoteósica y triunfal. Los cánticos nuevos del Antiguo Testamento culminan en el cántico nuevo entonado ante el trono de Dios en alabanza al Cordero victorioso, Cristo Jesús (Ap. 5,9-12; 14,1-5)” (Olga Elvira Hincapié, Colombiana, doctora en Filosofía y Virgen Consagrada, en su obra Cántico Nuevo, pág. 5, Medellín, Noviembre 2001).
A propósito de este tema dice San Agustín (Siglo V): “Cantadle un cántico nuevo, cantadle con maestría. Cada uno se pregunta cómo cantará a Dios. Mas he aquí que él mismo te sugiere la manera cómo has de cantarle: no te preocupes por las palabras, como si éstas fuesen capaces de expresar lo que deleita a Dios. Canta con júbilo.
Este es el canto que agrada a Dios, el que se hace con júbilo. ¿Qué quiere decir cantar con júbilo? Darse cuenta que no podemos expresar con palabras lo que siente el corazón”.
He aquí las 10 referencias bíblicas sobre cánticos nuevos. Ellas nos muestran el camino para entonarlas hoy, cada día, ante los más diversos acontecimientos. Para situarlas, me sigo inspirando todavía en la citada obra de la Dra. Hincapié:
1. ISAÍAS 42, 10-16 Es un poema lírico y épico a Dios por su acción salvadora. Es el canto de un pueblo nómada en el desierto, que aún habita en él y desde él clama su alegría y sus alabanzas a Dios:
“Cantad al Señor un cántico nuevo, llegue su alabanza hasta el confín de la tierra; muja el mar y lo que contiene, las islas y sus habitantes; alégrese el desierto con sus tiendas, los cercados que habita Cadar; exulten los habitantes de Petra, clamen desde la cumbre de las montañas; den gloria al Señor, anuncien su alabanza en las islas”.
2. JUDITH 16, 13-19 Canta la victoria de una heroína judía, protagonista, con la ayuda de Dios, de la hazaña espectacular del pueblo de Israel contra la dominación asiria. Dios ama a su pueblo, cuida y protege a los débiles, escucha sus súplicas y les concede la victoria mediante la acción de hombres y de mujeres:
“Cantaré a mi Dios un cántico nuevo: Señor, tú eres grande y glorioso, admirable en tu fuerza, invencible.
Que te sirva toda la creación, porque tú lo mandaste y existió; enviaste tu aliento y la construiste, nada puede resistir a tu voz. Sacudirán las olas los cimientos de los montes, las peñas en tu presencia se derretirán como cera, pero tú serás propicio a tus fieles”.
3. EL SALMO 32 Es un himno al poder y a la providencia de Dios ante los seres humanos. Este salmo de alegría y esperanza anima a los buenos para que confíen en el Señor y le canten una alabanza alegre, acompañándose con los mejores instrumentos musicales:
“Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas; cantadle un cántico nuevo, acompañando vuestra música con aclamaciones: que la palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales, él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra.”
4. EL SALMO 39 Recoge la aclamación gozosa y agradecida de alguien que estaba en serios problemas, los presentó a Dios y salió triunfador. Además de escuchar su grito, de haber asegurado sus pasos, Dios puso en su boca un cántico nuevo:
“Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito; me levantó de la fosa fatal, de la charca fangosa; afianzó mis pies sobre la roca, y aseguró mis pasos; me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. Muchos al verlo, quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor”.
5. EL SALMO 95 Invita a cantar a Dios como Señor, Rey y Juez del mundo, victorioso:
“Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra; cantad al Señor, bendecid su nombre, proclamad día tras día su victoria”.
6. EL SALMO 97 Invita a cantar a Dios como vencedor y hacedor de maravillas en la vida de los hombres:
“Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo”.
7. EL SALMO 143 Canta las victorias y la salvación con los instrumentos musicales que se tienen a mano:
“Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: para ti que das la victoria a los reyes, y salvas a David, tu siervo”.
8. EL SALMO 149 Invita a la asamblea de los fieles y al pueblo todo a cantar con alegría:
“Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey”.
9. APOCALIPSIS 5, 6-10 Canta el cántico nuevo del triunfo del Cordero degollado, Jesucristo, el Salvador del mundo, de todas las razas y pueblos:
“Y vi en medio… un cordero de pie y como degollado. Teniendo cada uno su cítara y sus copas de oro llenas de incienso, que significaban las oraciones de los santos, cantaban un cántico nuevo, diciendo: “Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado, y por tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho para nuestro Dios un reino de sacerdotes y reinan sobre la tierra” (Ap 5, 6-10).
10. APOCALIPSIS 15, 2-4 Los salvados, los santos, los vencedores, cantan el cántico nuevo que Moisés entonó con los Israelitas cuando cruzaron triunfantes el Mar Rojo (Éxodo, cap. 15) y el cántico de Jesucristo:
“Vi también lo que parecía ser un mar de cristal mezclado con fuego; junto a ese mar de cristal estaban de pie, con arpas que Dios les había dado, los que habían alcanzado la victoria sobre la Bestia y su imagen, y sobre el número de su nombre. Y cantaban el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero: “Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente, justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de los siglos!
¿Quién no temerá, Señor, y glorificará tu nombre? Porque tú solo eres santo, porque vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, porque tus juicios se hicieron manifiestos” (Ap 15, 2-4).
CONCLUSIÓNCERTIFICO que he buscado ser fiel al contenido de los cánticos nuevos en la Biblia y señalar brevemente el sentido que tienen para el hombre y la mujer de todos los tiempos.
DOY FE, en Santiago de los Caballeros, el día 01 de agosto del año del Señor 2010.
† Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio es el arzobispo de Santiago
Comentarios (1)
Muchas veces se canta"de la boca para afuera" sin meditar que estos cánticos y salmos tiene un significado grandioso e impactante en la letra. Esta verdad debe bastar que alabemos y demos gacias a Dios. Dios los bendiga.