INTRODUCCIÓN

Ante los ataques sufridos por el Papa Benedicto XVI a raíz de los casos de pedofilia de dirigentes de la Iglesia, me pareció oportuno divulgar las defensas asumidas por voces de personas o grupos que no representan a la Iglesia católica.
Así, junto al presente trabajo, “Intelectuales defienden al Papa”, están estos otros tres:
• “No católicos defienden al Papa”
• “Columnistas defienden al Papa”
• “Agnóstico defiende al Papa”
Mis fuentes de información son, principalmente, las páginas www.aciprensa.com y www.radioluzvirtual.com. A ellas pueden acceder, si así lo ven conveniente.
1. SETENTA INTELECTUALES FRANCESES. “Unos setenta intelectuales, filósofos, periodistas, dramaturgos, docentes universitarios, artistas y personalidades de la sociedad de Francia, que hacen parte ya de un total de 12,509 firmantes del manifiesto “Llamado a la verdad” han expresado su solidaridad ante la campaña difamatoria contra el Papa Benedicto XVI que busca presentarlo como “encubridor”, así como con las víctimas de abusos cometidos por algunos miembros del clero.
El texto en francés, que puede verse en www.appelaverite.fr tiene ya las firmas, entre muchísimos otros de Jean-Luc Marion, de la Académie Française, Remi Brague, profesor de filosofía y miembro del Institut, Françoise Taillandier, escritor, Chantal Delsol, filósofa y miembro del Institut, Claude Bébéar, presidente del consejo de vigilancia de Axa, Michael Lonsdale, actor, Laurent Lafforgue, matemático condecorado con la medalla Fields, Denis Tillinac, escritor, Alina Reyes, escritora, Alain Joly, pastor luterano, Fabrice Hadjaji, drammaturgo, Bernadette Dupont, senadora, Henri Tincq, periodista, Jacques Arènes, psicoanalista.
El texto señala que “los casos de pedofilia en la Iglesia son, para todos los católicos, fuente de profundo sufrimiento y dolor extremo. Miembros de la jerarquía de la Iglesia han demostrado algunas faltas y malas actuaciones, por lo que saludamos la voluntad del Papa de dar luces en estos casos”.
“Con los obispos, y en cuanto miembros de la misma Iglesia, los laicos católicos asumen el peso de los crímenes de algunos sacerdotes y de las debilidades de sus superiores; se ponen de parte, como Cristo invita a hacer, de quienes sufren más por estos crímenes, es decir, de las víctimas, rezando al mismo tiempo por los culpables. En cuanto a nosotros, esperamos de corazón que toda la verdad emerja y con la ayuda de todos los hombres y mujeres de buena voluntad se afronte serena y fraternalmente en la Iglesia católica todo esto que ha podido generarse con estas ofensas, cometidas también contra Cristo”.
Los firmantes del manifiesto también “deploramos el énfasis de la escalada mediática que acompaña estos casos. Junto al derecho a la información, legítimo y democrático, no podemos más que constatar con tristeza en cuanto cristianos, pero sobre todo en cuanto ciudadanos, que numerosos mass media de nuestro país (y en Occidente en general) tratan estos casos con parcialidad, escaso conocimiento o viva satisfacción”.
Con estas calumnias, indican, “el rostro de la Iglesia que aparece actualmente en la prensa no corresponde a lo que viven los cristianos católicos”.
“Al reiterar nuestro horror ante los crímenes de sacerdotes pedófilos y nuestra solidaridad a las víctimas, invitamos a los mass media a una ética de responsabilidad que debería pasar por un tratamiento más deontológico en casos como estos. Los fenómenos de énfasis mediático no son ciertamente reservados solo a la Iglesia, pero no por eso no dejan de cansarnos y golpearnos”.
Finalmente, el texto se refiere a “tantos sacerdotes que llevan con valor, a veces en la soledad, el mensaje de Cristo. Estamos con ellos. Vemos con favor la carta de los obispos de Francia al Papa Benedicto XVI y esperamos ver a la Iglesia católica salir con serenidad y responsabilidad de esta prueba dolorosa”.
2. SAM MILLER, EMPRESARIO DE CLEVELAND. Al texto del llamado de los intelectuales franceses, manifestando solidaridad con el Papa Benedicto XVI y las víctimas de abusos, quiero agregar el siguiente extracto de un discurso que dio Sam Miller, un prominente empresario judío, en el City Club de Cleveland. Cito:
“¿Por qué se ensañan los periódicos en continuar una vendetta sobre una de las más importantes instituciones hoy en los Estados Unidos, de nombre Iglesia católica?
¿Sabía usted que la Iglesia católica educa a 2.6 millones de estudiantes, costándole a su Iglesia 10 mil millones de dólares, y por ende ahorrándole a la contraparte de contribuyentes norteamericanos 18 mil millones de dólares? Sus estudiantes terminan sus estudios universitarios a razón de 92%, todos con cargo a ustedes como católicos... para el resto de los americanos es gratis.
La Iglesia católica cuenta con 230 colleges y universidades en los Estados Unidos con un reclutamiento de 700,000 estudiantes. La Iglesia católica tiene un sistema de 637 hospitales sin fines de lucro, en los cuales se atiende hoy en día a 1 de cada 5 personas (no sólo católicos) en Estados Unidos.
Pero la prensa está ensañada, y tratando por todos los medios posibles de denigrar totalmente a la Iglesia católica de este país. Han culpado de la enfermedad de la pedofilia a la Iglesia católica, lo cual es igual de irresponsable que inculpar el adulterio sobre la institución del matrimonio.
Déjenme darles algunas cifras que ustedes como católicos deberían recordar. Por ejemplo, 12% de 300 miembros del clero protestante encuestados, admitieron haber tenido relaciones sexuales con algún feligrés; el 38% reconoció algún otro tipo de contacto sexual inapropiado.
En un estudio llevado a cabo por la United Methodist Church, el 41.8% de las mujeres del clero encuestadas reportó abusos en comportamientos sexuales no deseados; el 17% de las mujeres laicas han sufrido hostigamiento sexual. Mientras que sólo el 1.7% del clero católico ha sido encontrado culpable de pedofilia, el 10% de los ministros protestantes han sido encontrados culpables de pedofilia.
Este no es un problema de los católicos. Un estudio acerca de los sacerdotes norteamericanos mostró que la mayoría se encuentra feliz desempeñando su sacerdocio, y que lo han encontrado mejor aún de lo que suponían. Y que la mayoría, si se les presentara la alternativa, volverían a escoger el sacerdocio de cara a todos estos ataques infames que ha estado recibiendo la Iglesia católica.
La Iglesia católica se encuentra sangrando de heridas auto-inflingidas. La agonía que los católicos han sentido y sufrido, no es necesariamente culpa de la Iglesia. Ustedes han sido dañados por un pequeño número de sacerdotes desviados quienes para ahora probablemente han sido removidos.
Caminen con sus hombros rectos y su frente en alto. Siéntanse muy orgullosos de ser miembros de la agencia no gubernamental más importante en los Estados Unidos. Y luego recuerden lo que dijo el profeta Jeremías… “Permanezcan en los caminos, busquen, y pregunten por las rutas ancestrales donde se encuentra el bien, caminen por ellas, y encuentren descanso a sus almas”.
Defiendan su fe con orgullo y reverencia, y comprendan lo que su religión hace por todas las demás religiones”.
CONCLUSIÓNCERTIFICO que he buscado ser estrictamente fiel a los textos de las páginas webs, citadas en mi trabajo “Intelectuales defienden al Papa”.
DOY FE, en Santiago de los Caballeros, a los seis días del mes de mayo del año del Señor.
† Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio es el arzobispo de Santiago
Comentarios (0)