Durante los últimos años se ha producido una corriente, contraria a los designios de Dios, de países que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que constituye una inversión de valores en el mundo civilizado, atentando contra la moral y las buenas costumbres.
La Biblia registra lo ocurrido en dos ciudades bíblicas, de Israel, destruidas por Dios, por la abominable práctica homosexual de sus habitantes.
Fue algo aberrante y contrario al Creador, ver en las calles de la capital de este país el reciente desfile de lesbianas y homosexuales, poniendo de relieve un vergonzoso orgullo gay, reclamando derechos individuales, un síntoma de decadencia moral de una sociedad que se estila de civilizada.
Este movimiento es una plataforma de un futuro personaje diabólico que gobernará al mundo, y que “no hará caso del amor de las mujeres”, (Daniel 11:37).
La práctica del homosexualismo es prohibida radicalmente por la Biblia, la Palabra de Dios. Los pasajes más directos y específicos de la Biblia contra la práctica homosexual se encuentran en Levítico 18:22; 20:13 y en 1 Corintios 6:9-11:
1. "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Lv 18:22). 2. "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Lv 20:13). 3. "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones (sodomitas), ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios" (1 Co 6:9-10).
Además de estos pasajes claros y directos, podemos usar otros que todos conocemos y sacar algunas enseñanzas. En primer lugar, Génesis 1:27 dice que Dios creó al hombre (al ser humano), hombre y mujer.
El ser humano fue creado en dos personas de anatomía diferente, y cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para los fines de la procreación. Así que sólo la mujer podrá concebir un hijo y ser el laboratorio en el que la vida se forma y se desenvuelve.
Un hombre, a despecho de tantas tentativas quirúrgicas de algunos, jamás conseguirá dar a luz un hijo. “La sexualidad no es cuestión de elección. La sexualidad del ser humano viene ya definida de fábrica".
Uno de los objetivos diabólicos de movimientos como el que llaman "Nueva Era" es tratar de incentivar y dignificar el homosexualismo para, sin lugar a dudas, destruir a la familia. La idea, por tanto, es acabar con la humanidad.
Miguel Matos es periodista
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