El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) son instituciones financieras internacionales, cuyos principales ejecutivos desde su fundación, según informes, manejan una agenda de la organización “secreta” de los Iluminati (Iluminados) que trabaja para establecer un nuevo orden mundial.
Es inevitable que países subdesarrollados como el nuestro, estén atados económicamente con esas dos organizaciones por las cuantiosas deudas contraídas, e incapaces de saldar por el momento, por lo que tendremos que estar a expensas de las regulaciones a que nos sometan, para garantizar el retorno de su dinero.
En cuanto al FMI, este organismo supranacional no es una iglesia, no se reparte limosna ni se piensa en los pobres. Tampoco es un hospital de economías, ni es la Cruz Roja que viene a casa a curarnos del dengue, a cambio de una dulce sonrisa. Lo mismo se puede decir del BM. Y desde luego, no tienen ni una idea en lo que a previsiones económicas se refiere.
Recientemente, el Banco Central y el Ministerio de Economía informaron que el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional conoció y aprobó el Acuerdo Stand By con la República Dominicana, la que tendrá acceso a US$1,700 millones. Dicho acuerdo será por un período de 28 meses y permitirá a la República Dominicana acceder a recursos provenientes del FMI por un monto de Derechos Especiales de Giro (DEG) de 1,095 millones (equivalentes a unos US$1,700 millones), al momento de su aprobación.
Esperamos que el remedio no sea peor que la enfermedad. Se ha estimado que el Gobierno, con su apresurada política de endeudamiento, tiene que cumplir compromisos por más de 30 mil millones de dólares, los que serían pagados por nuestras futuras generaciones, so pena de caer en una situación de insolvencia, como ocurrió en el gobierno de Ulises Hereaux (Lilís), siendo intervenidas, militarmente, nuestras aduanas en el 1916 por Estados Unidos.
Los Illuminati (Iluminados) son parte de una "élite" que se reúne en el seno de una organización secreta fundada en el siglo 17.
Originariamente, su proyecto era de cambiar radicalmente el mundo, destruyendo el poder de los regímenes monárquicos, los cuales, en la época, obstaculizaban el progreso de la sociedad y de las ideas. La Revolución Francesa y la fundación de los Estados Unidos han sido resultados de su estrategia.
Para los Illuminati, la democracia política era un medio y no un fin en sí mismo. Según ellos, el pueblo es por naturaleza ignorante, estúpido y potencialmente violento. Estos entienden que el mundo debe entonces ser gobernado por una élite esclarecida o iluminada.
Miguel A. Matos es periodista
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