Jueves, 24 de mayo de 2012 | 1:29 am

Candil de la calle

Jueves 12 de Agosto de 2010 Marisol Vicens Bello
Imprimir PDF
(22 votos)
AddThis Social Bookmark Button
Nuestro país tiene varias realidades, la del desarrollo, crecimiento económico sostenido y modernidad; y la de la pobreza, debilidad institucional y total carencia de servicios esenciales.

Al analizar las estadísticas económicas es indiscutible que hemos crecido.  Sin embargo resulta difícil identificar en qué cosas hemos realmente mejorado.

En educación lamentablemente no es, por el contrario hemos empeorado.

Tampoco en salud pública, transporte público, servicio de agua potable y alcantarillado ni suministro de energía eléctrica, sólo para mencionar servicios  esenciales.

La seguridad ciudadana que hasta hace poco no era un problema, hoy día es uno de los principales motivos de preocupación de la ciudadanía. Nuestro Estado que según las autoridades es actualmente más moderno y progresista, ha sido incapaz no sólo de resolver los problemas esenciales de la nación sino de transformarse para atender las necesidades que el crecimiento económico exige.

Nuestras ciudades han crecido de manera desorganizada, y las municipalidades son incapaces de atender sus demandas.

La autonomía de muchos organismos o el aumento de sus partidas presupuestarias no han servido de nada, pues el dinero se gasta en personal, edificios, mobiliarios, vehículos, publicidad, quedando muy poco para atender los servicios que están llamados a dar.

Por eso, muchas ciudades se convierten en vertederos atentándose contra la salud de sus habitantes, sólo porque el alcalde de que se trate gastó el dinero en campaña, nuestros hospitales públicos no están preparados para atender aceptablemente ni siquiera enfermedades  como el dengue, nuestras cárceles no pueden asegurar  el encarcelamiento  de sus reclusos y la Procuraduría no puede garantizar el debido cuidado de las evidencias y cuerpos de delito.

Nuestras autoridades tampoco han sido capaces de tener un registro fidedigno del patrimonio nacional ni de defenderlo, por el contrario nuestra historia está plagada de ventas dolosas de bienes públicos a precios viles,  para lucrar a funcionarios de turno y sus adeptos.

Este desordenado panorama se ha complicado con la  penetración del crimen organizado en nuestra sociedad, que debido a la debilidad institucional, a la corrupción y a la impunidad, se ha expandido como la verdolaga.

Por eso ya no sólo nuestra población vive aquejada por estos males sino que tiene su propia vida puesta a riesgo, rogando a Dios no ser víctima de una bala perdida, de una agresión o de ser confundido con algún objetivo de un sicario. Sin embargo todavía estamos a tiempo de resolver muchos de estos problemas si nuestras autoridades marcaran el paso hacia su solución.

Pero para eso requerimos que nuestro Presidente en vez de utilizar su prestigio internacional para resolver conflictos externos se concentre en solucionar estos históricos males con más voluntad y menos demagogia, asistido de un mejor y renovado equipo, para que no seamos solo candil para la calle.
Marisol Vicens Bello es abogada

Comentarios (2)

Lamento
Marisol...,con sorprendente maternidad comenta ud. los asuntos de la Republica..., aconsejando a los incumbentes de la Hacienda Nacional por el camino correcto y por el bien de nuestra desamparada sociedad..., al parecer...,el criterio de dar mantenimiento..., renovar las partes fatigadas...,y las que agotaron su vida util..., de nuestro " sofisticado " Gobierno..., es insuficiente y a la vez obsoleto.
Name *
Enviar comentario
Cancelar
F. Sosa
Otro punto importante, dentro de nuestra cultura política, es el del culto a la personalidad. Eso es lo que se quiere repetir ahora con el intento de repostular al presidente Fernandez. Es hora de sentar un presedente distinto frente a la tendencia caudillista. Fijarnos en el ejemplo chileno, los útimos presidentes ejercieron su período y otro continuó la labor.
Name *
Enviar comentario
Cancelar
Escribir Comentario
Blogs.ElCaribe.com.do se reserva el derecho de no publicar comentarios que contengan palabras no apropiadas y/o frases denigrantes por razones de raza, sexo, religion entre otras.
Nombre

Comentario

(Número máximo de caracteres permitidos: 500)
Le restan caracteres.
Enviar comentario
 
Marisol Vicens Bello
Abogada. Egresada de la Universidad Iberoamericana. Université Paris II Panthéon-Assas. Presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana.

ARCHIVO | MARISOL VICENS

► 2011 (37) 2010 (49) ► 2009 (19)

ULTIMAS COMENTADAS

Buscar solución | teo dominguez ha comentado: "la solucion es votar por hipol..."
Margarita Cedeño | teo dominguez ha comentado: "dejalos tranquilos, que el sum..."
Claraboyas | juan carlos lorenzo ha comentado: "Me encanto esta sección todas..."
Muerte de las Mirabal motivó el fin del terror | SILVIA GABRIELA MIRABAL ha comentado: "EL SABER DEL VIL ASESINATO D..."
De bienales e instalaciones | el mismo del otro dia ha comentado: "estoy completamente de acuerdo..."
¿Cuál revolución democrática? | teo dominguez ha comentado: "te sacaste la lotto, pues en m..."
Inseguridad | Angel Romero ha comentado: "Extendiendo el tema de la inse..."
Un código de bárbaros | Oliver Brito ha comentado: "Los siete años de vigencia de..."
Carta a Sonia Pierre | Viterbo De Los Santos ha comentado: "Excelente!..."
Un código de bárbaros | Mario Pérez ha comentado: "Es importante y urgente que de..."
inicio/Articulistas/Marisol_Vicens/Candil_de_la_calle