Hasta la propuesta de Báez invitando al presidente Andrew Johnson a emitir un decreto que colocara a la República Dominicana bajo la protección de los Estados Unidos, habían sido principales negociadores por la parte norteamericana el secretario de Estado, general William H. Seward, y su hijo Frederick.
Ulysses S. Grant asume la presidencia de los Estados Unidos el 4 de mayo de 1869, efectuando algunos cambios de personal a objeto de asegurar el éxito del proyecto de anexión de la República Dominicana como estado de la Unión.
Nombró como secretario de Estado a Hamilton Fish, como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado a Nathaniel Banks y como secretario personal a Orville E. Babcock.
Desde antes del trabucazo de la noche del 27 de febrero, los políticos que esa noche se proclamaron dominicanos, los de más alto nivel seguidores de las diversas opciones ideológicas, gestionaron con Francia, Estados Unidos, Inglaterra o España artificios o tratados de anexión, incluso Francisco del Rosario Sánchez y Juan Pablo Duarte y Díez, quienes firmaron el 1 de junio de 1844 frente al cónsul francés, Eusteche Juchereau de Saint Denis, una nueva solicitud de protección a Francia, cuando ésta había ya rechazado el Plan Levasseur en fecha del día anterior, que había sido aprobado por resolución de la Junta Central Gubernativa el 8 de mayo del 1844.
Para los Estados Unidos, las anexiones, compras o conquistas promovidas por los partidarios de la doctrina del Destino Manifiesto hacia el norte, el oeste y el Caribe reproducían las discrepancias que dieron origen a la guerra de secesión y en la lucha ideológica se estaban enfrentando el Poder Ejecutivo, partidario de la expansión territorial, y el Senado, de mayoría abolicionista, con el senador de Massachusetts, Charles Summer, a la cabeza.
La controversia puede inferirse de las palabras del senador Oliver Morton, de Indiana, a su colega Summer Welles, de Massachusetts: “... La gran verdad es que hay hombres en todos los partidos de Santo Domingo que favorecen la anexión... hasta los hombres de Cabral... y el propio Cabral la ha querido y sigue queriendo... ha sido deseo... sincero... del pueblo de aquella isla, ya por largos años, de ser anexada al Gobierno de los Estados Unidos, y para el caso carece de importancia el que sea Cabral o Báez quien esté en el poder... Hasta el pueblo haitiano está a favor de la anexión... el Sr. Tait... ministro de Haití... declaró que el pueblo haitiano... estaba a favor de la anexión... de Santo Domingo... porque... ella sería precursora de la propia anexión de ellos”.
Marcos Taveras es consultor privado
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