Cuando el presidente doctor Leonel Fernández Reyna anunció que el Estado Dominicano aportaría hasta un 40 por ciento de más de 50 millones de USD para la terminación del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS) llovieron las críticas, que consideraron de baja prioridad para la nación tal inversión, a pesar de que obviamente serían principales receptores de servicios de salud de alta calidad los asegurados del Sistema de Seguridad Social.
El miércoles, el doctor Fernández Reyna dejó inaugurado en Santo Domingo Norte el primero de un conjunto de centros sanitarios que compondrá la Ciudad de la Salud, el hospital traumatológico Dr. Ney Arias Lora, construido con una inversión de cerca de US$40 millones. Cuando todo esté funcionando, talvez la Ciudad de la Salud equipare o supere la oferta de servicios del HOMS pues, al igual que éste, tendrá como principales usuarios a los asegurados del Sistema de Seguridad Social.
Pero hay una diferencia. El HOMS tiene administración privada cuyo propósito es servir a sus mercados, que incluyen a universidades (docencia), fundaciones(investigación y experimentación), empresas aseguradoras de pacientes de atención ambulatoria y hospitalaria, el mantenimiento y recuperación de la salud, la prevención de enfermedades… Toda esa labor las realiza a través de un equipo multidisciplinario que aborda la solución de problemas con eficiencia, eficacia y efectividad, de manera que pueda devolverse en dividendos la inversión y los riesgos asumidos por los accionistas.
En contraste con la visión empresarial señalada, el Director del hospital Dr. Arias Lora, primer picazo gerencial del gobierno, exhibe con expresiones de político ante su encumbramiento su percepción respecto del trabajo del director del hospital, hacer política reeleccionista: “Señor Presidente, usted es un hombre de fe y esperanza, el pueblo y los pobres de este país lo necesitan, en usted tenemos la garantía del liderazgo nacional e internacional para seguir transitando por la ruta del progreso y la modernidad, la República Dominicana necesita caminar siempre pa´lante nunca pa´tras”.
Ese no puede ser el propósito de un director de una institución social, mucho menos del más importante hospital traumatológico de la República Dominicana. Como institución social, corresponde a este hospital tener los objetivos de la institución. No los suyos de político.
Después de todo, no importa la proveniencia del capital, pública o privada o mixta, los clientes para atención y para financiamiento son los mismos.
Creo que el presidente Leonel Fernández Reyna se equivocó. Debe traspasar la administración y la propiedad de la Ciudad de la Salud a un patronato que se encargue de darle continuidad a los hospitales como instituciones sociales y para impedir que se conviertan en instrumentos de políticos y de politiquería.
Marcos Taveras es consultor empresarial
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