En uno de mis artículos dedicados a las chapucerías con las que se maneja el alcalde golfista del Distrito Nacional, Roberto Emérito Salcedo Gavilán, afirmé que es un “hombre con mucha suerte”.
Pero no imaginaba cuán buena es su suerte, porque desconocía la historia de las 5 auditorías hechas a su gestión por la Cámara de Cuentas, todas inconclusas. ¿Para qué iniciar auditorías que no se concluyen? ¿Se callan por su potencial de escándalo?
A continuación parte del texto de una nota de prensa poco difundida que cuenta esta espeluznante historia. “La Cámara de Cuentas de la República Dominicana no ha completado ninguna auditoría durante los últimos tres períodos de la administración municipal del alcalde Roberto Salcedo, a pesar de que el cabildo capitaleño ha ejecutado en ese lapso fondos públicos por más de 26 mil millones de pesos, revelaron los regidores Waldys Taveras y Consuelo Despradel”.
“El propio órgano de control reconoce en un documento remitido a Taveras y Despradel que en su poder reposan cinco auditorías realizadas al Ayuntamiento del Distrito Nacional entre los años 1999 y 2008 que no han sido concluidas, aunque no explica las razones”.
“La primera tiene fecha del primero de enero de 1999 al 31 de diciembre del 2000, correspondiente a la administración de Johnny Ventura, y se explica que el borrador no ha sido remitido a la entidad auditada.
La misma historia se repite en las cinco siguientes auditorías a la gestión de Salcedo, la última realizada al período primero de enero del 2008 al 31 de diciembre del 2009, según explican los concejales”. “Llaman la atención sobre el sospechoso hecho de que la Cámara de Cuentas realice auditorías a una institución estando pendiente de concluir una anterior, además del hecho de que siendo el Ayuntamiento del DN el que administra más recursos, no se concluyan las auditorías, mientras esa misma institución persigue de manera implacable a otros ayuntamientos pequeños”.
“Los regidores indican que al no concluir y publicar las auditorías del Ayuntamiento del Distrito Nacional, la Cámara de Cuentas incurre en una flagrante violación del párrafo V del artículo 21 de la ley 176-07 sobre los municipios del país, que dispone que: La Cámara de Cuentas de la República Dominicana deberá publicar cada año, en la forma en que ésta determine, los resultados de las auditorías anuales realizadas a los municipios”.
Estoy seguro de que al conocer esta historia, los lectores compartirán mi afirmación sobre la buena suerte de Salcedo Gavilán. Los regidores Taveras y Despradel dicen que si la Cámara de Cuentas no termina las auditorías, acudirán el Congreso Nacional. ¡Háganlo pronto!
Manuel Quiterio es periodista
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