Recientemente recibí una carta de una lectora que cuestionaba mi “reiterada defensa del modelo turístico imperante en nuestro país, que según ella se caracterizaba por el bajo gasto de los visitantes, que son generalmente obreros de bajos ingresos que aportan muy poco”.
Opina ella que debemos abogar por atraer visitantes con mayor capacidad de gasto que “dejen al país un mayor ingreso promedio por visita para que el aumento de los ingresos por turismo no dependa de un incremento desmedido de la cantidad de turistas que lleguen, sino de mayor consumo por cada persona”.
Esta amable lectora tiene razón en parte de su reflexión, porque lo deseable para un destino turístico es tener un alto ingreso con una baja cantidad de visitantes porque así recibe altos beneficios con poco desgaste de los recursos naturales y culturales que se usan para disfrute de los visitantes.
Para nuestro país, por ejemplo. sería más provechoso recibir los 4 mil millones de dólares que contabilizó el año pasado por el gasto de los turistas, con la mitad de los visitantes que llegaron, porque usaría sus playas, sus museos, sus recursos en general.
El año pasado recibimos 4,125, 000 turistas e ingresaron 4,240,000 millones de millones de dólares por turismo, lo que indica que el gasto promedio por turista se sitúa en 1,027 dólares en cada visita.
Esta cantidad ¿es mucho o poco?, ¿a cuanto podríamos aspirar para estar satisfechos?
La respuesta es que debemos ver esto en el contexto mundial y regional nuestro, comparando gastos promedio con el que se reporta en el entorno regional y el resto de la industria turística mundial por la Organización Mundial del Turismo (OMT).
El último “Barómetro Turístico Mundial” de la OMT reporta que en el año 2010 se registraron millones de turistas internacionales, que gastaron en su estancia fuera de su país de residencia 919 mil millones de dólares.
El gasto promedio por turista fue de 740 dólares. En las economías avanzadas el gasto fue de 880 dólares y en las emergentes 580 dólares.
En Europa se reportaron 850 dólares por visitantes, pero en el caso de Europa Central se queda en 500 dólares, en comparación con el más alto, que son 1,010 dólares.
En Asia, el gasto es de 1,220 dólares, que incluye al sureste Asiático con 980 dólares y a Oceanía, que se distingue por sus ofertas de lujo con 3,410 dólares, que es el promedio más alto del mundo.
El sur asiático tiene 1,710 dólares, Américas 1,210 dólares, América del Norte 1,220, America Central 890, Suramérica 660 y el Caribe 1,190 dólares.
Esto nos dice que estamos por encima del promedio mundial y muy cerca del Caribe.
Manuel Quiterio Cedeño es periodista
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