HIGÜEY. Miguel Vargas acusó el martes a los dirigentes que le adversan de conspirar para que su partido pierda las elecciones para el Congreso y los municipios.
Pero antes de que el gallo cantara tres veces, fue el miércoles al almuerzo de los medios Corripio a reconocer su derrota. Los dirigentes abultan sus posibilidades y cuando él dijo allí que ganaría 12 provincias, se entendió que quizás podrían llegar a seis y se le está poniendo lejos su objetivo de “avanzar en el 2010 para ganar en el 2012”. A confesión de parte, relevo de prueba, dicen los abogados.
Para entender lo que ha ocurrido esta semana en el PRD, solo es necesario sumar lo que dijo el martes en la JCE, que fue en realidad un avance de la confesión que hizo el miércoles ante los periodistas del Grupo Corripio, reconociendo la penosa situación a la que sus patochadas políticas han llevado al PRD.
Consciente de que difícilmente (quizás ocurra un milagro político) a seis semanas de los comicios se pueda cambiar la actual tendencia, lanzó la desesperada y más penosa de su larga lista de sus desafortunadas estrategias, adelantándose a culpar a otros de sus propios errores, pero le salió aquello de que quien dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Aquí en Higüey, desde que se enteraron de esta penosa acusación los perredeístas no han parado de reírse de su presidente o despotricar sumamente molestos. A quien acusan de conspirar contra el PRD es a Vargas y su séquito de improvisados estrategas. ¿Por qué? Dos dirigentes muy populares que ganaron sus puestos en la boleta en la convención (Reyes y Castillo), fueron quitados para colocar a dos mujeres (Inirio y Jiménez). Era innecesario porque la cuota de la mujer estaba llena con la profesora López quien ganó el puesto en la convención. Pero uno de los genios de Vargas tuvo la brillante idea de desplazar los dos hombres e ir a pedir a la JCE que flexibilizara la exigencia de la cuota femenina y reconociera estas dos candidatas como cumplimiento de la cuota en otras provincias donde no querían mover a nadie.
Quitando a los más populares, liquidaron la posibilidad que tenía el PRD de ganar votos y luchar por una de las 4 diputaciones. Al día siguiente de la suplantación, las nuevas candidatas acudieron a los programas audiovisuales locales a proclamar su rechazo a la impostura. Parece una conspiración a favor de Amable Aristy y el PLD.
Manuel Quiterio Cedeño es periodista
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