Cuando uno observa y analiza nuestro mundillo de la política partidaria, se encuentra con comportamientos ante los cuales duda entre llorar de pena o morirse de la risa. Veamos el caso del PRD.
Su alta dirigencia aspira a que le entreguemos en mayo próximo la dirección del Congreso y de los municipios y en mayo del 2012 la presidencia y vicepresidencia de la República, que son los cargos de mayor responsabilidad en el país.
Pero resulta, que los dirigentes de las corrientes más importantes de ese partido para reunirse a conversar sobre los asuntos internos de su organización necesitan nombrar comisiones preparatorias que previamente discutan los temas que ellos deben tratar.
Esto de las comisiones preparatorias no debe extrañarnos.
Como las reuniones de los jefes de Estado de los países han sido bautizadas con el nombre de “cumbre”, ellos entienden que son tan importantes que también deben identificar sus reuniones como una “cumbre”, por lo que al igual que los Presidentes, necesitan equipos que hagan trámites preparatorios.
Los políticos normales, los seres humanos y hasta los conspiradores “comunes y corrientes” para reunirnos nos llamamos por teléfono y acordamos un encuentro, pero ellos son seres especiales que flotan en un mundo diferente, y comportarse como los demás humanos les reduce su jerarquía política.
Yo me pregunto si los dominicanos querremos votar por personas tan extrañas y complicadas incapaces de hacer algo que las personas normales practicamos casi todo el tiempo que es conversar con los amigos y compañeros sobre los asuntos de interés común.
Otra de esas veces en las que uno no sabe si reír y llorar porque te creen un estúpido son las proclamas del presidente del PRD sobre su alergia a los “acuerdos de aposento”.
Una sensibilidad selectiva porque se manifiesta sólo con los dirigentes de su partido que le adversan, porque todos aquí sabemos que se reunió con el principal contrincante del PRD para un acuerdo de aposento al margen de los organismos de esa organización, para aprobar la nueva Constitución, para sólo poner un ejemplo.
Su alergia es a las sábanas de los aposentos perredeístas, pero no ocurre lo mismo con la rica lencería de las recamaras del partido oficial.
El problema con estas alergias entre perredeístas es que el 16 de mayo los candidatos del PRD necesitarán los votos de sus compañeros de partido para ganar a menos que piensen llamar al 809-685-3540 para que les faciliten unos cuantos miles de votos.
Manuel Quiterio Cedeño es periodista
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