El miércoles un grupo de periodistas salió a las calles a protestar por la actitud de indiferencia de la Fiscalía de la capital ante el reclamo de justicia de un colega agredido y vejado por guardaespaldas de un promotor artístico mientras esperaba por una entrevista.
El limitado espacio me impide reproducir íntegro el documento, pero a continuación publico un resumen como solidaridad:
Los periodistas hemos declarado este miércoles como el Día Nacional del Desagravio a la Prensa. Hace un año, en el Teatro Nacional, el colega Vianco Martínez fue agredido por Josué Vargas y Rafael Emilio Vargas, espalderos del empresario Saymon Díaz, y pese a sus esfuerzos, su reclamo de justicia ha caído al vacío.
La agresión se produjo mientras esperaba para hacer una entrevista.
Vianco interpuso una demanda judicial en contra de sus agresores. Desde ese día ha caminado en vano de un lugar a otro en busca de una reparación. En el año transcurrido, los periodistas hemos quedado con un sabor amargo por la indiferencia y la irresponsabilidad de las autoridades judiciales.
Consideramos que Vianco ha sido atropellado dos veces, una por los espalderos que lo agredieron y otra por la irresponsabilidad de las autoridades judiciales. El Ministerio Público, con su proceder, se sumó al agravio y eso ofende al periodismo dominicano.
Los fiscales se han mostrado empequeñecidos.
El poder exhibido por los inculpados es una burla a los periodistas y a la sociedad.
No acudieron a la mayoría de las citaciones judiciales, y cuando lo hicieron, pusieron cuantas condiciones se les ocurrió y declararon frente a los fiscales que no podían perder tiempo en audiencias porque trabajan “para la seguridad del Estado”.
En marzo, la jueza de Instrucción Elka Reyes ordenó una “inmediata investigación” de los hechos, pero el Ministerio Público desacató el dictamen.
Hoy, que se cumple un año de la agresión contra Vianco Martínez, queremos que todas las autoridades judiciales del país sepan que los periodistas dominicanos nunca olvidaremos el trato dispensado por la Fiscalía, ni la indiferencia ni indolencia con que nos ha tratado.
La gestión del fiscal Alejandro Moscoso Segarra ha manchado el Estado de Derecho y hace pensar que sus discursos grandilocuentes ante los medios de comunicación no son más que palabras. Nos resistimos a pensar que el Ministerio Público está supeditado a las relaciones de poder de los victimarios.
En cada denegación de justicia, la justicia se empequeñece. El Ministerio Público está enfermo y este es buen ejemplo de eso.
Manuel Quiterio Cedeño es periodista
Comentarios (0)