Marcos Díaz, el afamado nadador dominicano, quien se ha destacado por la culminación exitosa de sorprendentes hazañas, se ha lanzado a su más impresionante e importante desafío: nadar uniendo los cinco continentes para promover y exigir a los líderes mundiales el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas asumidos en el año 2000.
Con este proyecto de dimensiones magníficas y único en el mundo, el joven nadador hace un extraordinario esfuerzo para vincular los pueblos, acercar a las personas, conectar a los continentes y demostrar al mundo que a fin de cuentas tenemos metas comunes y debemos realizar labores conjuntas para lograr su consecución.
Este proyecto se ha llevado a cabo mediante travesías a nado alrededor del mundo con un propósito final de Marcos Díaz de llevar a las oficinas de las Naciones Unidas, durante la cumbre de la ONU que se realizará en septiembre de este año 2010, específicamente para entregárselo a Ban Ki-Moon, secretario general, un libro con las firmas de todas las personas que se unieron al proyecto y posteriormente lograr que el libro sea a su vez distribuido a los líderes del mundo reunidos en la cumbre para que sepan que al mundo realmente le importa el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Son ocho los Objetivos del Milenio: Erradicar la pobreza extrema y el hambre, enseñanza primaria universal, igualdad entre los géneros, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Sin embargo, de América Latina y el Caribe sólo Chile y Cuba se han acercado al cumplimiento. De Norteamérica sólo Canadá.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo señala en su informe del 2010 que la realidad de República Dominicana en cuanto al alcance de las metas presenta más sombras que luces.
La mortalidad infantil se mantiene en 23 por cada 1,000 nacidos vivos, mientras que la mortalidad materna se sitúa en 154 por cada 100,000 nacidos vivos. El país también exhibe uno de los porcentajes más bajos de la región en lactancia, con sólo un 7.8%.
En educación, el país se encuentra en el último lugar en términos de calidad y la deserción escolar sigue siendo muy alta. Al paso que vamos, República Dominicana tampoco podrá erradicar la pobreza ni alcanzar la equidad de género ni garantizar la protección al medio ambiente.
Por tal motivo, felicitemos a Marcos por tan importante esfuerzo, pero nademos con él para que nuestros gobernantes sepan que somos muchos los que estamos atentos a sus dilaciones y deficiencias.
Leila Mejía es abogada y comunicadora
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