La Cámara de diputados en la República Dominicana, en términos generales, ha tenido muy buenos presidentes.
Tuvo por un tiempo al diputado perredeísta del Distrito Nacional, Alfredo Pacheco, quien por su buena labor fue electo en varios periodos consecutivos en esa posición. Dentro de su gestión, Pacheco promovió numerosos proyectos de interés, como los vinculados a la independencia presupuestaria y la independencia de criterios del Poder Judicial, del Poder Legislativo, de la Secretaría de Educación, del sector juventud y de la Cámara de Cuentas.
Tiene en la actualidad como presidente al diputado peledeísta de Santiago de los Caballeros, Julio César Valentín, quien ha hecho un muy buen trabajo en la Cámara, sobre todo en aspectos administrativos y relativos a la organización, y resalta por su preocupación sobre temas tan importantes como los derechos fundamentales, la transparencia, la seguridad ciudadana y, entre otros, la reforma y modernización de la justicia penal en República Dominicana.
Sin embargo, aunque Valentín ha sido reelecto en varios periodos consecutivos, es actual senador electo por Santiago, lo que significa que pronto se producirá un relevo en la presidencia de la Cámara de diputados y que por tanto ya inicia la carrera por llegar a una posición que muchos legisladores desean y pocos se merecen. Pero entre los nombres que se barajan en estos momentos, por suerte, hay diputados con méritos suficientes para ocupar el cargo.
Una de las personas con aparentes probabilidades altas de convertirse en el próximo presidente de la Cámara baja es el diputado santiaguero Abel Martínez, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), quien es muy valorado en su provincia y ha sido electo en tres ocasiones con altos niveles de votación. Esto constituye una buena noticia, no sólo porque el diputado tiene una hoja de trabajo limpia e interesante en la que se destacan iniciativas de mucho interés para la justicia como la Ley de Amparo, sino que además no tiene tasa de rechazo ni siquiera en los partidos de oposición que le adversan y no obstante su vasta experiencia en la política es un hombre joven, lo que sin dudas es mucho más representativo de un país que tiene la población con más juventud de toda América Latina.
Ojala cualidades como las del diputado Abel Martínez, quien constituye un ejemplo de una nueva y mejor manera de actuar en la política, sean las que imperen en el momento de ser tomada la decisión de elegir al próximo presidente de la Cámara de diputados.
Leila Mejía es abogada y comunicadora
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