El cine forma parte del entretenimiento y la cultura. Es una industria global. Es un bien cultural. Es un producto que cuando se hace competitivo y penetra en el mercado internacional genera divisas, proyecta la imagen del país productor y contribuye con el incremento del turismo.
En Estados Unidos la industria del cine contribuye con el equilibrio de su balanza de pagos. Múltiples sectores se benefician: las empresas publicitarias, los medios escritos (periódicos y revistas), la televisión y las empresas encargadas de comercializar las películas.
El éxito del cine estadounidense ha sido el producto del apoyo Estatal a través del proteccionismo político relacionado con las patentes y el derecho de propiedad intelectual; una correcta campaña de mercadeo y ventas teniendo como eje central el mercado internacional; la especialización de centros de producción cinematográfico y una planificación estratégica de la industria que ha logrado penetrar a más del 75% de las salas de cine a nivel mundial.
Además de Estados Unidos, Inglaterra es otro gran productor de películas. En el año 2005 recibió ingresos por más de 500 millones de euros. En América Latina, Colombia, Argentina, Brasil y Mexico son los países con mayor nivel de desarrollo cinematográfico.
La Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, en Bogotá, cuenta con un centro académico especializado de radio, televisión y cine, denominado “Centro Atico”, donde los estudiantes disponen de distintos tipos de laboratorios y tecnología de última generación para grabaciones musicales, efectos especiales y producción y edición de video.
El Centro cuenta con equipos de edición y post-producción, equipos de reproducción de video, estudios de televisión, laboratorio de multimedia, sistema de monitoreo de audio, estudios de grabación, sala de masterización de audio, estudio de producción Foley, laboratorio de audio, salas de edición de video, sala Film Mixing (sistema para edición de video y audio), estudios de producción musical, entre otros.
De esta manera, Colombia crea las condiciones de capacitación y entrenamiento a los futuros productores, directores y editores de cine.
En todos los países los incentivos establecidos en las normativas relacionadas con la industria del cine y el apoyo del Estado han sido determinantes para el desarrollo del sector.
Si el Estado no crea incentivos es díficil desarrollar el mercado del cine. Por eso, los países que se han dedicado al desarrollo de esta industria han establecido normas especiales para protegerla y fomentarla.
De ahí que con mucho acierto Lucina Jiménez plantea que “el cine tiene una dimensión económica fundamental, pero no dejará nunca de ser un producto cultural. Hacer cine es caro, pero es más caro no hacerlo.”
Félix Bautista es ingeniero civil
Comentarios (0)