Los(as) niños(as) son el futuro. Representan la más sublime expresión de amor, ternura y vínculo familiar. Todos trabajamos y pensamos en los niños cada día y a cada instante. Pensamos en su cuidado, su protección y su futuro. Hay un peligro que afecta a los niños de todo el mundo: la desnutrición.
Según la UNICEF, en el mundo hay 195 millones de niños desnutridos y 200 millones de niños menores de cinco años sufren retraso en el crecimiento como resultado de la desnutrición materna infantil crónica.
La India, China y Nigeria son los países con mayor cantidad de niños desnutridos (84 millones). El 90% de los niño(as) que sufren retraso en su crecimiento viven en África y Asia. En términos relativos UNICEF ha establecido que los países con mayor porcentaje de niños de cinco años desnutridos son, Afganistán (59%), Yemen (58%) y Guatemala (54%).
¿Desnutrición, de qué estamos hablando? Ocasiona más de un tercio de las muertes de menores de cinco años en el mundo; disminuye el coeficiente intelectual, los debilita y cansa; no presenta síntoma en principio y afecta la salud y el desarrollo de los menores; las lesiones ocasionadas pueden ser permanentes; disminuye la vitalidad y desprotege el organismo contra el ataque de enfermedades –por eso “más de una tercera parte de niños(as) que mueren de neumonía, diarrea y otras enfermedades podrían sobrevivir si no estuvieran desnutridos”, afirmó Ann M. Veneman, directora de UNICEF-; limitan la capacidad mental y social y los que sobreviven suelen tener deficiencias físicas durante el resto de sus vidas; afecta la capacidad cognoscitiva; reduce la capacidad de aprendizaje; se retrasa el crecimiento y el progreso personal es escaso; disminuye el peso y cuando adulto, según la UNICEF, son menos productivos y ganan menos que sus colegas sanos por lo que el ciclo de desnutrición y pobreza se repite generación tras generación.
UNICEF financiada por empresas, individuos, fundaciones y gobiernos ha logrado en más de 150 países proveer de abastecimiento de agua, saneamiento, educación básica, protección de los niños(as) contra la violencia, la explotación y el sida. La sal yodada, el suplemento de vitamina A y las vacunas, donadas por UNICEF, han reducido la desnutrición. Esto se ha reflejado en indicadores que muestran una reducción de la desnutrición en países como Asia y África.
En Asia en 18 años (1990-2008), la cortedad de talla se redujo de 44% a 30% y en África de 38% a 34%. Seguridad alimentaria, agricultura sostenible y nutrición deben ser temas permanentes de la agenda mundial si queremos disminuir la desnutrición infantil y materna. Si no se presta atención a estos temas, los costos serán en el futuro más elevados.
Félix Bautista es ingeniero civil
Comentarios (2)
ES LA DE LA FALTA DE EDUCACION PARA LOS PADRES DE ESOS DESNUTRIDOS QUE EN VEZ DE COMPRAR UNA BOTELLA DE LECHE JUEGAN TRES NUMERITOS EN LAS LOTERIAS, Y LA FALTA DE MORAL DE LOS POLITICOS QUE DIRIGEN EL PAIS QUE SE ROBAN LO QUE PUEDE NUTRIR A ESOS NIñOS Y PADRES.....