Desde hace ya bastante tiempo el presidente Leonel Fernández ha estado planteando en todos los cónclaves internacionales en los que ha participado, que uno de los graves problemas que amenazan a las economías del mundo es la especulación financiera que se produce en las negociaciones a futuro de productos como el petróleo y los commodities (maíz, trigo, sorgo y otros).
Recuerdo que durante su participación hace unos años en la asamblea general de la FAO, llegó a afirmar que el capitalismo moderno estaba propiciando una economía de casino, ya que muchas de las instituciones que estaban negociando a futuro con el petróleo y los alimentos no eran ni productoras ni comercializadores del mismo, sino que estaban convirtiendo esos rubros de la economía mundial en simples activos financieros.
Tanto en la conferencia que dictó el pasado lunes 12 de septiembre en el hotel Jaragua como en su disertación el jueves 22 ante la 66ta Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Fernández dijo que ya es tiempo de que el mundo tome medidas de regulación a esa especulación para transparentar los mercados y estabilizar los precios.
Destacados economistas han demostrado que entre un 30% y un 40% de los incrementos actuales de los precios del petróleo y de los commodities son provocados por esa especulación en las ventas a futuro. Leonel fue claro al afirmar que los alimentos no deben ser convertidos en activos financieros, sino que “deben utilizarse para garantizar la supervivencia humana, sobre todo en un mundo donde más de 1,000 millones de habitantes pasan literalmente hambre”.
De acuerdo con nuestro presidente, ya es tiempo de actuar ante esa realidad y por eso “es imprescindible fijar un límite al volumen de transacciones que puedan realizar en los mercados de futuro aquellos participantes como compañías de seguros, bancos de inversiones, fondos de pensiones y patrimoniales, entre otros, que nada tengan que ver con la operación física del producto”.
Asimismo, el mandatario dominicano sugirió “establecer otra resolución que incremente el depósito de garantía a ser suministrado en la suscripción de los contratos a futuro, como una manera de limitar las operaciones especulativas que generan incertidumbre y falta de previsión en los mercados, y que también contribuyen a la volatilidad de los precios”. Somos un país pequeño sin mucha incidencia en la economía mundial; por eso estrascendente que más de 80 naciones del mundo, incluyendo al propio secretario general de la ONU, hayan expresado su apoyo a esta propuesta de nuestro presidente.
Sin importar cuál sea el resultado final, el solo hecho de poner al mundo a pensar en esto, nos debe hacer sentir orgullosos de tener un presidente con la estatura y la dimensión de Leonel Fernández.
El autor es economista y comunicador
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