Cuando la candidatura presidencial del PLD le sea entregada mañana por las bases de esa organizacion a Danilo Medina, se estará coronando un largo proceso para que este importante líder político dominicano camine con pasos firmes a ser el próximo presidente de todos los dominicanos.
Danilo ha construido este momento con una paciencia espartana y con una visión y un sentido estratégico que demuestran su gran calidad como político, como dirigente, como líder y como estadista.
Todo el mundo está consciente de que Danilo es uno de los hombres públicos con mayor capacidad para dirigir la nación. Desde que en el año 1996 renunció como presidente de la Cámara de Diputados y pasó a dirigir la campaña electoral de Leonel Fernández, dio muestras de ser un hombre que ponía los intereses de su partido y de su país por encima de los suyos propios.
Cuando asumió la candidatura presidencial de su partido en el 2000, su mayor interés era que su partido empezara a caminar por un sendero propio y asumiera la condición de partido adulto desde el punto de vista electoral. En la actualidad, su candidatura es un clamor nacional; todos los sectores saben muy bien que es el político más preparado, con la mayor visión y con el mejor plan de desarrollo nacional para los actuales momentos que vive la nación dominicana.
Esta candidatura de Danilo es una proeza de dimensiones históricas. Nadie había tenido que hacer tantas cosas, esperar sin alterarse y romper tantos obstáculos como él para poder alcanzar la candidatura de su partido. Danilo sembró con amor, con inteligencia y con ecuanimidad y hoy está cosechando con alegría.
Los que conocemos a Danilo sabemos muy bien que nunca en su corazón se ha albergado odio contra nadie, sin importar lo que le hayan hecho.
Él es un hombre noble, un político con sentido humano y un ser que se entrega en cuerpo y alma a los demás. Incluso cuando muchos quisieron hacer creer que Leonel se opondría y no le apoyaría en sus aspiraciones, Danilo mantuvo siempre la calma y nunca nadie logró sacar de sus labios una expresión en contra del presidente de su partido, que por demás es y ha sido siempre su gran amigo y compañero.
Con razón, el presidente Fernández ha dicho y reiterado en varias ocasiones que apoyará al candidato de su partido, que será Danilo Medina, con todas sus fuerzas para que gane las próximas elecciones.
Y así será. Danilo empieza el próximo lunes una nueva ruta como candidato presidencial de la principal fuerza política del país y siendo el candidato con mayor capacidad, con mayor conocimiento de la realidad nacional y de las vías para darles solución a los problemas que agobian nuestra patria.
Y en mayo del 2012 será elegido presidente del país, otra victoria que se merece y para la que también se ha preparado con amor, con paz y con solidaridad.
Euri Cabral es economista y comunicador
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