Ante la llegada de las elecciones municipales, el debate debe ser elevado a una discusión más potable en la que los que optan por dirigir afinen sus estrategias para el periodo 2010-2016 y los llamados a elegir podamos decidir con mayor claridad, cuál es la mejor opción para dirigir la cosa pública con eficiencia.
Con la finalidad de aportar un granito de arena en este debate, inicio una serie de escritos que buscan destacar los grandes retos que tiene por delante el Ayuntamiento del Distrito Nacional, ya que el próximo alcalde junto a su equipo de trabajo podrá desarrollar estrategias a mediano y largo plazo, por un período extraordinario de seis años, para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que residen en el Distrito Nacional.
Al iniciar esta entrega, con el sistema natural correspondiente a la capital de la República, se resalta la importancia que tiene el mismo en las presentes y futuras generaciones; incidiendo en la salud de la ciudad y de su gente. Para un territorio urbanizado casi en su totalidad y donde la aplicación de planes urbanos ha sido escasa a lo largo de la historia, los espacios naturales brillan por su ausencia. Las reservas en la metrópolis han sido pocas dando como resultado un municipio con un déficit de espacios naturales con relación a la cantidad de habitantes.
Es importante destacar que estos sistemas trascienden las fronteras político-administrativas, sin embargo el Distrito Nacional necesita de estrategias urbanas que potencialicen su sistema natural garantizando la conservación de aquellos espacios reservados y saneando aquellos lugares donde la contaminación ha prevalecido a lo largo de los años.
El saneamiento de las fuentes acuíferas, la transformación de las comunidades próximas a los ríos, la preservación íntegra de los parques existentes, la reforestación de sus plazas y el diseño de programas para la gestión y conservación de su sistema verde son algunas de las ideas que pueden desarrollarse para garantizar la sostenibilidad del sistema natural del Distrito Nacional.
Estas acciones podrán reducir los niveles actuales de contaminación, mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos, devolviendo la esperanza a los más necesitados; de igual manera permitirá aumentar los espacios libres para el ocio, la recreación y el disfrute, desencadenando una multiplicación de la actividad urbana lo cual repercute de manera directa en un aumento del consumo. Son algunas pinceladas para pensar en nuestra ciudad, tomando en cuenta un sistema primordial.
Erick Dorrejo es arquitecto
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