Las ciudades necesitan de sistemas de comunicación terrestre efectivos que permitan la conexión de distintos puntos con facilidad, brindando a la población de nuevos emplazamientos para la ubicación de los lugares residenciales, las zonas de trabajo y los espacios de ocio.
Estas conexiones pueden clasificarse según el volumen del tránsito que las recorre; de igual manera estas conexiones pueden ser urbanas cuando suplen la necesidad de movilización dentro de la ciudad e interurbanas cuando sirven para la conexión entre diferentes centros urbanos o rurales.
En estos tiempos en que las ciudades poseen la mayor cantidad de población existente a nivel mundial debemos prestar especial atención al comportamiento de los sistemas de comunicación terrestre urbanos, ya que los mismos son la espina dorsal del desarrollo de las ciudades; la inserción de soluciones incorrectas a las necesidades de la población desarticula el correcto funcionamiento de la ciudad y sus sistemas.
En materia de desarrollo urbano las principales ciudades dominicanas necesitan reformar el concepto que ha primado en la forma de construir ciudad.
El vehículo debe colocarse en un papel secundario al momento de intervenir; el punto de partida debe ser el individuo, el peatón que muchas veces es olvidado por aquellos que tienen la oportunidad de producir transformaciones urbanas.
Diseñar en función de las mayorías, de los cientos de miles de dominicanos que se desplazan a pie o en transporte público es el camino para la transformación que necesitan las ciudades dominicanas; es un cambio de visión orientado a diseñar para aquellos que viven las penurias de no poder caminar por la ciudad con dignidad.
De igual manera las transformaciones e intervenciones que se realicen a favor del peatón producirán un impacto positivo en el desorden que prima actualmente en las calles, adecentando las principales vías, reduciendo la cantidad de tapones y devolviendo la salud que la ciudad necesita.
Esta reforma vial debe iniciar con un plan macro del territorio en cuestión para determinar los principales problemas con la finalidad de diseñar nuevos modelos de ocupación vial, insertar un efectivo sistema de transporte público, incrementar los espacios para transitar a pie con seguridad, devolviendo de esta manera el espacio perdido al peatón; transformando la ciudad y haciéndola más atractiva para los residentes y visitantes.
El inicio de esta reforma vial está en las manos de la ciudadanía; como un solo cuerpo debe demandar de las autoridades responsables una ciudad más humana y menos mecánica.
Erick Dorrejo es arquitecto
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Comentarios (0)