Hasta hace poco tiempo la sigla BB tenía significados clásicos, muchos provenientes de culturas dadas a iniciales sonoras, como recurso promocional de resonancia repetida, fáciles, pegajosas.
Brigitte Bardot, la actriz francesa que tanto mostrara su indumentaria natural, en películas “atrevidas”, consideradas cuasi infantiles frente a las impúdicas escenas de hoy, que nada ocultan. La Bella y la Bestia realización de Walt Disney cargada de emotividad infantil. Barry Bonds, legendario pelotero de los Piratas de Pittsburg y los Gigantes de San Francisco.
BB King, famoso guitarrista, compositor y cantante de blues. Benazir Bhutto, la tres veces Primera Ministra pakistaní, asesinada a finales del 2007.
Breaking Bad, la exitosa serie de TV que en español vemos en el canal AXN y que utiliza en su promoción los símbolos del Bromo (Br) y el Bario (Ba) dando sentido a la especialidad en química de su personaje principal. Bed and Breakfast, cadena de alojamientos que oferta cama y desayuno, como lo dice su nombre, a precios razonables. BB dando cuenta de armas de bajo calibre operadas por aire comprimido, de alrededor de 4.5 mm de diámetro. En el “slang” americano un “Bare Back”, es sexo sin protección.
En el Deporte rey, beisbol y base por bolas. Una BB era entonces una niña, hembra, femenina, de gracia infantil que provocaba simpática ternura, propia de niños. Bebé, solía decirse a la mujer, bautizada en el amor, como forma propia, personal de llamarla, al margen de la edad y el nombre.
Lo nuevo en BB es BlackBerry, bíbi para los usuarios que así definen el dispositivo de mano, “inteligente”, para comunicarse por vía telefónica, aunque esta sea sólo una de sus mil posibilidades.
Buscador, GPS, agenda, reloj, música, mensajes, fotos e infinitas tareas más. Artefacto que, aunque su propósito es comunicar, aísla de manera brutal a los que han adquirido la “bbmanía” y que se substraen, en un personal “chateo”, creando una vía de comunicación con idioma propio, degenerando el que usan el del “vulgar” intercambio lingüístico cotidiano.
“Bibidísios”, le dicen a los “fiebruses”. Ke lo ke… para iniciar un contacto, a manera de introducción e interrogante de ¿en qué estás, qué haces? BBs que ocasionan traumas en los pulgares, a los que con descomunal destreza escriben en un teclado “súper enano”, en idioma de igual tamaño, sacrificando la riqueza idiomática en aras de la brevedad práctica.
Se crea patología nueva, digital, cibernética, moderna: “Síndrome metacarpiano del BB”. Algunas consecuencias se definirían como “atrofia muscular de órganos del habla”.
En la sicología del comportamiento: “manifestación adictiva con uso preponderante de extremidades superiores” y quizás en la neurología: “atrofiamiento masivo neuronal irreversible”. Como las “vainas” llegan en racimo, la combinación con las redes sociales como Facebook, potencian el asunto.
César Nicolás Penson Paulus es empresario
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)