Hoy se celebra una de las grandes epopeyas de nuestra historia, evento al cual las prisas de la enseñanza escolar, no permiten darle su justa trascendencia, limitada a ejercicios de memorizar fechas.
La vida republicana, tras la proclamación de la independencia, trajo consigo constantes conflictos internos e intranquilidad política donde las permanentes amenazas de invasión haitiana, se convirtieron, en temor característico de la naciente dominicanidad.
Sectores de poder consideraban la anexión a algún país poderoso, como antídoto a ese peligro, reviviendo intenciones de las épocas finales de la ocupación haitiana, siendo Francia, Inglaterra, Estados Unidos y España objetos de esos esfuerzos grupales.
Pedro Santana, beneficiario político de la independencia nacional y presidente por tercera vez, tras un Golpe de Estado dado a José Desiderio Valverde, cabeza del Gobierno del Cibao, gestó la anexión a España en maniobras secretas, por encima de la idea del Protectorado mencionado a sus parciales.
Convirtió el país en Provincia Ultramarina, a partir del 18 Marzo del ‘61, cuando se proclamó en la Plaza de la Catedral, dando paso a los afanes expansionistas de Isabel II y para controlar las colonias de Puerto Rico y Cuba.
Condiciones prometidas de nacionalidad española, no esclavitud, protección militar y otras, contrastaron con las condiciones ciertas de brutales aumentos de impuestos, discrimen contra criollos, suplantación de las élites gobernantes, disminución de la calidad de vida, pleno control de las funciones administrativas y la eliminación de los Códigos del Derecho Francés para aplicar el anacrónico Derecho de Indias.
Las reacciones contra este inconsulto acto de enajenación nacional, no dilataron y en la primera manifestación de rechazo armado, José del Carmen Contreras y Alonzo, montecristeño, asaltó la fortaleza de Moca al frente de un heroico grupo, el 2 de Mayo de 1861.
Apresado y fusilado junto a otros patriotas, como clara señal del destino de los opuestos a la anexión. Mella fue expulsado del país y Sánchez inició en Saint Thomas, el movimiento “La Regeneración”.
Tras su entrada desde Haití, el 1 de Junio, fue traicionado, emboscado y hecho prisionero en El Cercado, juzgado sumariamente y fusilado el 4 de Julio del ’61 en el cementerio de San Juan, el 2 veces prócer de la República.
Se proclama la Revolución Restauradora, el 16 de Agosto del 1863, cuando cruzando desde Haití, Santiago Rodríguez, José Cabrera, Benito Monción y 14 más, tomaron posesión del cerro Capotillo y con Proclama plantaron una bandera dominicana confeccionada por Humberto Marsán, sastre haitiano, aunque la restauración de la República ocurre casi 2 años más tarde.
Tras cruenta guerra y más de 10,000 muertos españoles, se negocia la capitulación y el 3 de marzo de 1865 se emite el decreto Real Español que anula la Anexión que duró 4 años.
César Nicolás Penson Paulus es empresario
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)