La vida está sometida a un continuo proceso de cambios frente a las demandas y amenazas a las que tiene que hacer frente, y toda acción provoca una reacción. Estos cambios impulsan un sistema de respuestas que tienen el papel de mantener el equilibrio orgánico u homeostasia, es lo que conocemos como adaptación.
Este proceso es indispensable para la subsistencia. La existencia es inconcebible sin cierto grado de estrés sin el cual la vida sería monótona, estaríamos inmóviles, como si estuviéramos en una continua parálisis. Por eso, Selye, al describir el estrés, distinguió lo que él llamó “eustrés o eutrés”, que tiene consecuencias positivas cuando la respuesta del sujeto favorece la adaptación, lo contrario al “distrés” que es cuando el factor estresante dificulta la adaptación. Cuando se habla de estrés la gente siempre piensa en el aspecto negativo del estrés, o sea en el “distrés”.
La distinción entre las dos formas de estrés depende de la percepción de control que se tenga de la situación que nos crea la demanda o la amenaza.
El “eustrés” nos ayuda a mantenernos activos y motivados, es un estado de conciencia en que pensamiento, emoción y sensación parecen organizarse para proporcionarnos un efecto general de alegría, satisfacción y energía vital. El distrés, contrario al eustrés, produce estímulos que nos debilitan y nos restan confianza y fuerzas para actuar, y si se hace crónico acelera el envejecimiento.
Cuando los niveles de distres son mayores que los que una persona puede manejar comienzan a fallar las sustancias que favorecen nuestro bienestar: la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. Ningún ejemplo mejor para mostrar la diferencia entre distrés y eustres que el entrenamiento físico, que impone una demanda al cuerpo para mejorar su condición.
Si el entrenamiento aeróbico es bien regulado y moderado produce efectos favorables; pero si se impone una sobrecarga excesiva mediante un ejercicio obsesivo y compulsivo, provocará distrés, con resultado negativo para el cuerpo.
El autor es médico cardiólogo
Comentarios (0)