La electricidad tiene un encanto mágico. Darle a un switch y ponerla a funcionar es maravilloso, pero, qué mecanismo tan complicado.
Es “un agente fundamental constitutivo de la materia, en formas de cargas negativas (electrones) y cargas positivas (protones), que normalmente se neutralizan y cuyo movimiento genera la llamada corriente eléctrica”.
Siempre he pensado que lograrla, llevarla a los hogares y todo el país, de manera metódica y constante, es una tarea sumamente difícil que requiere implantar una estructura fuerte.
Indiscutiblemente que es propia de personas con habilidades especiales en esta materia, para que la pongan a funcionar bien. Tenemos la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE). A lo largo de su historia no ha prestado un servicio eficiente.
Es uno de los motivos por lo que quiebran negocios, empresas, hay temor en la inversión extranjera y el desarrollo del país es lento.
La designación del empresario Celso Marranzini al frente de la misma ha sido una de las decisiones más acertadas del presidente de la República. Surge la esperanza.
Ahí necesitamos técnicos y gerentes con experiencias, concentrados en esta misión. Marranzini, sereno, juicioso, honesto, con amplios conocimientos gerenciales, pero sobre todo… ¡Apolítico!, es un gerente exitoso. Por tanto, es de esperarse que la maneje con austeridad.
Pondrá orden con coraje, imponiendo disciplina con firmeza y sólo utilizando los recursos tanto materiales como humanos que puedan ser necesarios.
Son muchos los frentes que simultáneamente debe atacar, a fin de lograr más generación de energía, evitar su robo, mejor distribución, eficiencia en los cobros, reevaluar los mecanismos que le dan facilidades a los sectores más desposeídos, etc.
Necesita amplio respaldo gubernamental y por nada del mundo permitir que la política partidista influya en su gestión.
Radhamés Segura, ex vicepresidente ejecutivo de esa institución, me fascinaba por sus conocimientos en el área, pero la carga de compromisos políticos era pesada, le restaban fuerza, le impidieron manejarse con tecnicismos. Por eso no obtuvo mejores resultados en su gestión.
Fue muy atinada, la primera medida de Marranzini de depurar la nómina.
El personal que no está rindiendo o no tiene la preparación adecuada, debe ser desplazado. La CDEEE por su delicada e importante función, es la menos indicada para ser centro de politiquería, botellas o solución de problemas personales.
Necesita un equipo de técnicos capacitados, responsables, conscientes de su misión y que la asuman como un reto. Además, debe tener amplio apoyo del Presidente y la comprensión de todos los sectores.
Venecia Joaquín es comunicadora
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)