Diómedes Núñez Polanco escribía poemas y notas de prensa en Vanguardia del Pueblo hasta que Juan Bosch se dio cuenta de que lo necesitaba a tiemplo completo y lo convocó a una reunión y le dijo: "Diómedes, deja el colegio donde estás dando clases, para que te dediques al periódico, que te vamos a compensar el salario".
Bosch no hacía nada sin tomar en cuenta el aspecto económico. Narra Alejandrina Germán que una vez el fundador del PLD le pidió que le llevara al aeropuerto y en la estación de gasolina la estaba obligando a aceptar el dinero para el cumbustible.
El caso es que Diómedes se dedicó a partir de aquella reunión con Bosch en cuerpo y alma a Vanguardia del Pueblo, al punto de que al hacerle una entrevista a Leonel Fernández cuando fue escogido por primera vez candidato a la presidencia por el PLD, el actual presidente le recordó: "Diómedes, en aquellos tiempos el mundo no existía, sólo existía Vanguardia del Pueblo".
Desde Vanguardia, que había que llevarle los martes a Bosch para corregir desde los textos hasta los pies de foto, Diómedes Núñez Polanco terminó siendo el asistente personal del maestro, que cada vez que lo veía le decía "Diomedés, –así como se lee "Diomedés"–no me ha dado nada".
La asistencia le vino después de ir a España, enviado por Bosch, a hacer una doctorado en historia. Al retornar al país, Vanguardia nueva vez necesitaba de él, y un día se aparecieron en la residencia de Bosch en la Paseo de los Locutores, que nunca se explicó el escritor el por qué de ese nombre porque no conocía ningún locutor que viviera por allí, Leonel Fernández y Danilo Medina para proponerle que volviera a Vanguardia del Pueblo. "Diómedes debe volver a Vanguardia del Pueblo para que pueda ser elector al Comité Central, porque Don Juan no te va a proponer por ser el asistente", le dijo Leonel Fernández.
El hombre mordió el anzuelo y tiró su última batalla, pasando desde hasta golpe de Estado en la dirección del periódico hasta vendedor de anuncios, cuando fue necesario para buscar una nómina y pagar la imprenta. "Con Vanguardia del Pueblo los peledeístas celebran sus alegrías y se secan las lágrimas de la derrota", escribía Diómedes en uno de sus editoriales.
Después de la muerte de Bosch, quien era su líder y su amigo, Diómedes Núnez Polanco, además de la Fundación Juan Bosch, ha sido el encargado de la casa donde quedó Doña Carmen embrujada de nostalgia.
Rafael Grullón es periodista
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)