Desde hace días la Autoridad Metropolitana del Transporte desarrolla operativos de persecución a los motoristas que toman los elevados de la avenida John F. Kennedy. Es notable ver a los agentes paralizar el tránsito para poder detener a los pocos motoristas que atrapan, pues la mayoría se devuelve –en vía contraria– por el mismo elevado.
¿El fin de este operativo es enseñar a la población a cumplir la ley o colocar una amonestación a quien la incumple?
Sería más apropiado colocar a los mismos agentes en la entrada de los elevados para que impidan el acceso de los motoristas a la vía de circulación rápida. Con esta medida, los Amet no congestionarían el tránsito y sobre todo evitarían las posibilidades de accidentes al que se someten cuando tratan de parar a los choferes que circulan a altas velocidades y los motoristas que hacen malabares para no ser detenidos.
Educar es una mejor salida que castigar, aunque son verbos con terminaciones similares uno implica enseñar los mejores usos y encaminar, en este caso a la población, a prácticas correctas.
El castigar, aparte de que las multas actuales todavía no se corresponden con los gastos de la población y son muy reducidas, representa secuelas de un sistema que utiliza la fuerza.
Los Amet, corriendo detrás de los motoristas en “pleno elevado”, no reflejan ser parte de una institución íntegra, eficiente, disciplinada y discreta como promueve en sus valores.
Para garantizar el cumplimiento de las normas establecidas en materia de tránsito el primer paso es concientizar. Sin descartar el hecho de que la población no colabora, por ello no deben las instituciones estatales reducir su nivel de calidad y caer en prácticas bajas que atenten contra la seguridad y el orden público.
Llamado a los motoristas. Es cierto que los motoristas también tienen la necesidad de llegar rápido a sus destinos por lo que buscan despejar los taponamientos. Sin embargo, como ciudadanos, son responsables de cumplir la ley, que está de más decir qué se ha hecho para protegerlos y evitar que sean accidentados. ¿Saben los motoristas que la ley que establece que deben transitar con cascos es también para protegerlos? Es incomprensible que 36, 269 motoristas hayan sido multados entre marzo de 2010 y abril de 2011 por no utilizar el casco.
Laura Rojas es periodista
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