Las causas presentadas para justificar la separación de una pareja que pactó ante autoridades civiles, y en ocasiones también religiosas, mantenerse juntos de por vida, son muchas.
El divorcio, que algunas veces tiene resultantes negativas, y está colocado al margen del propósito divino para la familia, puede evitarse manteniendo una comunicación positiva, dejando ser al otro, adaptándose recíprocamente y actuando en consenso en lo que se refiere a la administración de las finanzas. La estabilidad conyugal es un reto socio- espiritual.
Comentarios (0)