Si un equipo de Grandes Ligas necesitara un primera base como refuerzo para clasificar, se pensaría inmediatamente en Albert Pujols, quien por su buen desempeño y comportamiento se ha ganado la admiración y el respeto de todos los fanáticos del béisbol.
El Partido Reformista, otrora pujante organización, que se convirtió en su momento en el actor principal de la política dominicana, albergando en su seno una élite dirigencial, reconocida por amigos y adversarios, por su capacidad de trabajo y experiencia en la administración del estado.
Hoy tenemos un PRSC dividido, que ha vivido pugnas internas por el control dirigencial. Hoy más que nunca debemos convertirnos en soldados del partido para librar la batalla y podamos construir un partido fuerte, renovado, donde el pueblo pueda canalizar y hacer oír sus necesidades haciendo realidad sus esperanzas y expectativas, principalmente, de los que menos pueden y así tengamos una mejor y más equitativa República Dominicana.
Tengo la firme convicción de que no todo está perdido y que los últimos acontecimientos que han sucedido en el Partido Reformista, me estimulan a creer que superaremos nuestra debilidad institucional, así como que recuperaremos la credibilidad y la legitimidad que han puesto en peligro la existencia del PRSC, saliendo del círculo vicioso de las posturas emocionales que han cambiado la racionalidad democrática, haciendo la refundación y los cambios que demanda nuestra sociedad para bien de las presentes y futuras generaciones y para reconocimiento a la memoria del legado que nos dejó Joaquín Balaguer.
Hay personas que son dirigidas y otras que son dirigentes, que tienen la virtud en ser pastores por dirigir rebaños por los mejores caminos, tienen la responsabilidad histórica de con su trabajo permanente y la colaboración de todos escribir su nombre con letras de oro en las páginas de la historia política dominicana y esa persona escogida para que el Partido Reformista alcance su recuperación y su crecimiento, es el capitán que nos puede conducir a puerto seguro y sin traumas, don Carlos Morales Troncoso.
Don Carlos reúne las prendas morales y la capacidad de trabajo, el don de mando, además de su experiencia de Estado y el profundo conocimiento del Partido Reformista para ganarse el respeto y la confianza y en el corto tiempo empezaremos a ver los frutos de un nuevo Partido Reformista Social Cristiano, por lo que todos los que asumamos el compromiso, debemos cumplir con las tareas que se nos asigne para bien de la democracia y el bien del país.
Manuel Amézquita es agrónomo
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