Existe un sistema social invisible, que no se ve pero que existe, el cual conecta emociones, conceptos, creencias y acciones entre otras cosas, por el cual los pueblos siempre se comunican sin necesidad de Internet. No ha sido Internet con sus redes sociales quien ha creado la revolución social que se vive hoy en los países árabes controlados por dictadores o por religiosos mandones. Es el instinto de supervivencia social quien lo ha hecho.
Los pueblos aguantan y aguantan, hasta que un día dicen que ya está bueno. El caso de Cuba con Fidel Castro y su hermano parece ser la excepción que confirma la regla: 52 años en los cuales ellos se han apropiado de toda una nación. 52 años de hacer lo que le da la gana a Fidel. 52 años de tratar a los cubanos como sus empleados o esclavos domésticos. 52 años de hablar mentiras al mundo.
Casi como un chiste de mal gusto, ante el despertar de Libia, el hijo del dictador libio Muammar al-Gaddafi instó a sus compatriotas a detener el derramamiento de sangre y aseguró que existe una "posibilidad real de la reforma y democracia". Algo muy parecido dijo el hermano de Fidel Castro, que había posibilidad de que las cosas cambiaran, porque todo iba mal después de 52 años, sin ni siquiera insinuar que lo que había que cambiar era a ellos, que después de 52 años han creado un sistema “que ni para ellos sirve” como dijo su dictador hermano hace poco tiempo.
Los Castro saben de los sistemas sociales de comunicaciones invisibles entre los pueblos, por eso tienen en cada esquina un CDR, lo que en la RD de Trujillo llamábamos calieses.
Esos CDR son los que han puesto a los vecinos contra los vecinos, los hermanos contra los hermanos. La dinámica de esos CDR hace que las denuncias y chivatazos sean de todo tipo, hasta mentiras cargadas de envidias o líos de faldas. Esos son los resultados de las dictaduras con entramados policiales de chivatos.
¿Se reunirán los cubanos en la Plaza de la Revolución el próximo mes exigiendo que se vayan los Castro? ¿O se darán cuenta los militares que el mundo ya no es como era? ¿Se darán cuenta los CDR que si siguen manteniendo el sistema del chivatazo será a ellos a quienes responsabilizarán las masas del mantenimiento del sistema?
Cuba fue y siempre será grande. Pero la Cuba de los Castro es un mal sueño para la libertad, para la vida en convivencia de sus propios hijos. La plaza de la Revolución tendrá que recibir a los cubanos exigiendo ser cubanos y no castristas.
Fernando Casanova y Llaca es abogado
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