Al PLD llegar al poder por primera vez, el periódico Vanguardia del Pueblo tuvo que luchar contra el principio fundamental que en el periodismo los norteamericanos acuñaron en una sola expresión: “Good News, Not News”, que aunque la Biblia habla de las Nuevas Buenas, noticia buena no es noticia.
El hermano de Aristófanes Urbáez, Ramón Urbáez, se dio cuenta a tiempo de eso y en Nueva York nos lanzó la que no se devuelve al decirnos: “Grullón, ya en Vanguardia no hay denuncias de la miseria”.
Para entonces, Amarilis de los Santos, que como todo artista es esclava de su sentimiento, hizo una serie de entrevistas para Vanguardia del Pueblo.
Fue a entrevistar a Pedro Mir, quien al ver su esbeltez solo atinó a decir: “Necesito una escalera para treparme en ti”.
No solamente Vanguardia recurrió a Pedro Mir, también lo hizo el presidente joven, Leonel Fernández, quien fue a consultarlo atribulado ante tantos problemas nacionales que enfrentar.
Allá, en una escuela Salomé Ureña de Nueva York, ante cientos de peledeístas de las seccionales del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en Estados Unidos, Leonel Fernández reveló la respuesta que le dio el Poeta Nacional.
Textualmente, Fernández citó lo que le decía Pedro Mir: “Lo que yo veo en República Dominicana son dos fuerzas en pugna. Hay en estos momentos un proceso histórico trascendental para la vida dominicana. Por un lado están ustedes, los que representan una fuerza joven, una fuerza renovadora de la sociedad dominicana, pero todavía está por vencer.
Y ustedes se están enfrentando con una fuerza todopoderosa, con una fuerza de raíces históricas, que se niega a morir, en un esfuerzo entre lo que está por nacer y lo que se resiste a morir, pero todos los días la noche y el amanecer se enfrentan para saber quién gana, y cada día el amanecer vence la tiniebla”.
De ahí sacamos el nombre de un libro que pusimos en circulación en base a las entregas en Vanguardia del Pueblo, que reza “PLD y PRD: Entre la noche y el amancer”.
La fuerza que en aquellos tiempos estaba por nacer ya tiene también raíces históricas, pero enfrenta el mismo principio, “Good News, Not News”.
Rafael Grullón es periodista
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