Las perspectivas para alcanzar ese sueño acariciado, por tanto tiempo, por la mayoría de los dominicanos y dominicanas, está a punto de convertirse en realidad, pues todas las condiciones se vienen produciendo, a los fines de devolverle a los hijos de Duarte, Luperón, Caamaño y José Francisco Peña Gómez, su sitial, en término de dignidad, con la vuelta al poder del instrumento histórico de la nación, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Estamos harto convencidos de que al margen de ese escenario, este país no cuenta en modo alguno con salidas desde el punto de vista político-social, pero tampoco en lo que respecta a la parte moral, que mantiene a nuestro pueblo en vilo de incertidumbre, por el alto nivel de criminalidad, tal y como lo han establecido las estadísticas, sobre todo en aspectos vinculados a las prácticas del negocio del narcotráfico.
Es bueno resaltar que este gobierno, embrión por demás de la negación de la lucha política social, ha fracasado en aquello que significa soluciones de las verdaderas dificultades que padecemos los hijos de esta patria grande, bella y morena.
Salud, educación, seguridad ciudadana, inversión agrícola, inversión social para reducir el cordón de miseria que se ha ampliado bajo este indolente gobierno, pero sobre todo por el alto nivel de corrupción que se practica desde el Estado, dejando un sabor muy amargo al ciudadano honesto.
Naturalmente, para que podemos alcanzar aquellas salidas a este estado de calamidad profunda, debemos profundizar la unidad partidaria y traducirla a todo el país.
En tal sentido es bueno informar que el PRD, el “partido de la esperanza nacional”, viene creando la plataforma para la aplicación de los mecanismos tendentes a alcanzar el poder político, lo que significaría desalojar la incapacidad, la indolencia, la corrupción y el narcotráfico.
Este país no puede seguir aguantando pasivamente lo que traducido a la realidad constituye un desastre encarnado en el gobierno del PLD.
En síntesis, queremos llamar al pueblo para que junto a nosotros unamos voluntades, para cerrar el paso al continuismo del PLD.
Francisco P. Santana
Comentarios (0)