La princesa Diana rompió los paradigmas que por siglos simbolizaron el poder del reinado de Inglaterra y se convirtió en un ícono no solamente por su muerte trágica, sino por el giro que le dio a su vida.
Ella fue víctima de la fama, de la cual han vivido las revistas que más circulan en el mundo que cuentan con ejército de "Paparazzis" que cobran hasta 10 mil dólares por una fotografía de un famoso.
Para los "Paparazzis" conseguir las fotos que necesitan las portadas de las revistas deben perseguir en sus vidas íntimas a los famosos. De ahí que Lady Di muriera en un accidente de tránsito en su intento de impedir que los "Paparazzis" la retrataran con su amante.
Esto fue un acontecimiento de todos los tiempos, comparado con la muerte de John F. Kennedy, que generó tanta prensa como el caso Monica Lewinsky.
Así como la muerte de Lady Di dejó comida para la revista a su ex marido el príncipe Carlos y su amante Camila y a sus hijos, la muerte de Kennedy dejó como herencia la fama a su esposa Jacqueline, convertida luego en Onassis, y Bill Clinton con el nivel de prensa alcanzado por su amorío con Monica Lewinsky dejó en la popularidad a Hillary, y hasta su hija Chelsea, que estos días mantuvo en vilo a la prensa norteamericana con su boda.
Si usted va a Nueva York se encuentra con que los autobuses que dan la vuelta con los turistas por aquella ciudad mágica, llevan pintadas en sus cabinas las estrellas de Hollywood y se puede encontrar con un restaurante con una réplica en su puerta de una estrella de cine.
Kennedy, Lady Di y la muerte, sus esposas e hijos, Clinton y su amante Monica Lewinsky como su esposa y su hija fueron arropadas por la fama que dan vida a las estrellas de Holllywood y los deportes de las multitudes, como el football, el basketball y el baseball.
El sábado pasado en una sección en español de New York Times, cuyo edificio ya reúne las condiciones de museo y centro de visitas de los turistas que pasean por Nueva York, salió un artículo que sostiene que “la fama está en crisis”.
Parten de que las revistas ya no impactan como antes cuando llevan en sus portadas una figura y que los "Paparazzis"no ganan tanto dinero por una fotografía.
No es la fama que está en crisis, sino las revistas, ya que los famosos son más que antes porque su público se ha multiplicado con la Internet, debido a que anteriormente no todo el mundo reunía las condiciones para comprar las revistas que los traían en las portadas.
Rafael Grullón es periodista
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