Cuando Juan Bosch desarrollaba el PLD, había abandonado la literatura para escribir de la sociedad en lo político y lo económico, por lo que no descansó de analizar el fenómeno para darle un marco conceptual a la práctica de un partido de nuevo tipo como el que se había planteado.
Bosch entendía muy bien que la gente terminaba pensando lo que practicaba y tenía que tener una concepción teórica en correspondencia con lo que se quería, consciente de que si la práctica del hombre no obedece a su pensamiento hasta en la locura paraba.
No se trataba de tener una posición vivida, sino una posición pensada. No quería que el partido nuevo que había fundado fuera un simple sentimiento o una emoción, como criticaba en lo que se había convertido el PRD. De ahí que escribiera y hablara de los más diversos temas, hasta del nivel en que había que encender las llamas de las estufas para que los alimentos se cocinaran mejor y se gastara menos combustible.
El fundador del PLD hizo un trabajo en que vaticinó que llegaría un día que los consumidores cuando llegaran a las tiendas no preguntarían por un artículo determinado, sino que preguntarían por una marca.
En estos días los jóvenes no buscan un suéter, sino un Aeropostal, no buscan unos tenis, sino unos Nike, no buscan una camisa, sino una Christian Dior, no buscan un perfume, sino un Carolina Herrera.
Bosch escribió sobre el dinero, del cual dijo dos cosas fundamentales, que el dinero era una mercancía con la única diferencia de que era la única mercancía con la cual se podría comprar las demás mercancías, y que el dinero no era de nadie, sino del Estado.
Don Juan, como le decían sus contertulios y sus seres queridos, escribió un trabajo sobre la tarjeta de crédito, a la cual le llamó El Dinero Plástico, que iría sustituyendo en la circulación a las monedas y los billetes.
En República Dominicana fue Bosch y nadie más, el único político que escribió cómo funcionaba la mente humana y cómo el hombre veía un objeto nuevo con los referentes de un objeto viejo. Bosch penetraba tanto en el origen de las cosas, que vivía criticando aquellas que no tenían sentido y hasta llegar a decir que vivía en la calle Paseo de los Locutores, pero que desconocía que en esa calle viviera algún locutor.
Pero Bosch también hizo un estudio del nivel que había alcanzado el tráfico de drogas en el mundo, y concluyó que el mismo se reduciría a la mínima expresión cuando se controlara el consumo, principalmente en Estados Unidos, lo que constituye una respuesta a las afirmaciones en estos días del encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos, Cristopher Lambert, quien dijo que la economía dominicana está bajo la influencia del narcotráfico.
Rafael Grullón es periodista
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