Se ocultan en cualquier sombra, al doblar de cualquier calle o bajo un puente seco poco transitado, desde la prima noche hasta la madrugada. Andan en vehículos con centellas apagadas.
Escrutan a todo el que va o viene. Mandan a parar. Pero no sabes si son policías o atracadores. Da igual.
El resultado es el mismo. Cuídate de ellos. Pueden ser mortales: son policías. Guzmán Fermín los conoce. El sabe que lo sabemos.
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