Quiérase o no, nos guste o no nos, la realidad es una sola, de nuevo el tema de la reelección presidencial está sobre el tapete en la República Dominicana. Una vez fue Pedro Santana, luego Buenaventura Báez, siguió Lilis, Horacio Vásquez, Trujillo, Balaguer y el último en intentarlo sin éxito, fue Hipólito Mejía. Ahora toca el turno a Leonel Fernández, joven, inteligente, capaz, astuto, dispuesto a hacer todo lo necesario para mantenerse en el poder, y quien está consciente de que actualmente no tiene contrincante dentro ni fuera de su partido para disputarle su liderazgo.
El no habla del tema, y como todos sus antecesores prefiere mantener silencio y si alguien en la intimidad logra sacarle alguna opinión dice que el tiempo decidirá. Sin embargo, tanto en su entorno como fuera hablan de la necesidad de que su líder aspire de nuevo para lo cual están dispuestos a modificar la recién aprobada Constitución de la República, o lograr que la misma no tenga aplicación retroactiva.
También se habla de acudir al referéndum. Aunque el presidente Fernández, como todo un zorro, que ha sabido aprovechar las enseñanzas de quien él mismo ha dicho es su líder, el doctor Joaquín Balaguer, se mantiene en silencio y hasta confunde con señales diversas.
Lo cierto es que hay quienes están trabajando para eso. Y hasta él mismo, consciente o no, hace cosas que apuntan en esa dirección como el acto de su recibimiento que se quiso montar, pero finalmente parece alguien le convenció de lo improcedente del mismo.
También la presencia de cientos de mujeres en su residencia esperando regalos el Día de las Madres, recordando los mejores tiempos de Balaguer, algo que llamó la atención porque no es el estilo del líder peledeísta.
La arrancada reeleccionista comenzó cuando funcionarios del gobierno, como el doctor Vincho Castillo, otro de los líderes del actual presidente, según confesara él mismo, se expresó a favor de la repostulación. A ello han seguido otros funcionarios y precandidatos peledeístas quienes han manifestado su disposición de no aspirar si el presidente Fernández, decide seguir.
Movimientos como “Lo que diga el mandatario”, del diputado Crisóstomo, de Puerto Plata, o el de un grupo de reformistas de Nueva York, e incluso de otros grupos aliados en el país, son señales claras de que estamos montados en el carro de la reelección.
El tiempo se encargará de decidir si el presidente Fernández se va a embarcar en un proyecto de esa naturaleza, a sabiendas de que tendrá dificultades tanto en su partido, como fuera. Ya tenemos el tema de la reelección con nosotros.
Daniel García Archibald es periodista
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